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	<title>Jubilado Feliz (Franco Voli) &#187; sentido común</title>
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		<title>Añoranzas</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Jul 2015 07:30:47 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[<div style="float:right;margin:0 0 20px 20px;"><img width="150" height="150" src="http://blogs.mayormente.com/jubilado-feliz/wp-content/uploads/sites/4/2015/07/huellas-franco_blog-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail wp-post-image" alt="huellas-franco_blog" /></div>Estamos pasando unos días en la playa en Denia. Esta mañana mi mujer se despertó añorando a su madre, quien falleció hace 15 años. Le sobrevino una ola de nostalgia por su sabiduría, su sentido del humor, su sentido común y práctico, y por su savoir faire en cualquier situación. Y sobre todo, por su cariño y amor incondicional. Su madre era una mujer fuerte y algo dominante. Ser hija suya, sobre todo de pequeña, no era fácil y ya como adulta, mi mujer a veces sentía resentimiento hacía ella, factor que no hacía fácil la convivencia cuando las dos se encontraban juntas. Se alegraba de que por lo menos en los últimos años de vida de mi suegra, mi mujer había hecho las paces con ella (y consigo misma) y pudo acompañarla y estar muy cerca de ella al final de su vida. Pero a pesar de esto, mi mujer me dijo que le hubiera gustado haber aceptado a su madre tal como era mucho antes y haber pasado más tiempo con ella, disfrutando de su compañía, de la persona única y entrañable que era, apreciando incluso su carácter a veces un poco arisco. Hubiera querido saber más de ella, de su juventud, de cómo era el mundo en 1915 cuando nació. Saber más anécdotas de su juventud, sus esperanzas, sus sueños, ilusiones y desilusiones. Yo estuve pensando lo mismo de las relaciones con mi propia madre y cómo me había acostumbrado a juzgarla en muchas ocasiones en lugar de demostrar mi cariño hacia ella y su propia forma de ser y de actuar. Las de arriba son algunas de las reflexiones que compartimos esta mañana al borde del mar. Si te ha gustado este artículo y quieres saber más sobre su autor y cómo conseguir sus libros, entra [&#8230;]]]></description>
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		<title>La inteligencia del sentido común</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Apr 2015 09:30:31 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[<div style="float:right;margin:0 0 20px 20px;"><img width="150" height="150" src="http://blogs.mayormente.com/jubilado-feliz/wp-content/uploads/sites/4/2015/04/la-inteligencia-del-sentido-comun_art-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail wp-post-image" alt="la-inteligencia-del-sentido-comun_art" /></div>Hace algunos años en San Francisco hubo una convención de miembros de la organización Mensa. Esta es una organización nacional de personas creativas con una media de 140 de nivel medio de inteligencia. Algunos de los miembros fueron a un restaurante para almorzar. Cuando se sentaron a la mesa, uno de ellos descubrió que las botellitas de la sal y la pimienta estaban equivocadas. La que ponía pimienta tenía sal y la que ponía sal tenía pimienta. El grupo, siempre alerta para encontrar soluciones, discutieron lo que se podía hacer, en este caso, para cambiar el contenido de las botellas evitando la confusión. Sus mentes capaces y brillantes salieron con una solución que necesitaba de unas servilletas, un vaso vacío y una cuerdecita. Llamaron a la camarera preparados para sorprenderla con su solución. &#8221;Señora&#8221;, le dijeron, &#8221;hemos notado que la botella que indica pimienta contiene sal y la que indica sal contiene pimienta&#8221;. La camarera les escuchó y antes de que terminaran les dijo que lo sentía mucho e inclinándose sobre la mesa abrió las botellitas e intercambió los tapones. Entre los miembros del grupo hubo un silencio. Luego le dieron las gracias a la camarera y la felicitaron por su rápida solución. Esta historia me hizo pensar en cómo las personas y la sociedad incluyéndome a mí mismo, a menudo nos complicamos la vida creándonos dificultades por pequeños problemas e inventando soluciones complicadas cuando se requiere algo sencillo. Creo que es una interesante reflexión de la cual todos podemos aprender en nuestro día a día. Empezamos con la idiotez del sector público: políticos, técnicos y administrativos. Esperamos que nos den soluciones y, a veces, nos sorprenden con propuestas y decisiones que no hacen nada más que complicarnos la vida. &#160; Si quieres saber más sobre mi y mis libros, [&#8230;]]]></description>
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