Cuando nos fijamos en cómo nos comunicamos, a menudo, llegamos a descubrimientos que nos dan a pensar sobre la eficacia de nuestro lenguaje en la forma como nos llevamos en nuestras relaciones intra e interpersonales.
Podemos distinguir dos tipos de comunicación:
1-comunicación positiva : 2 comunicación negativa:
alabanzas descalificación
cumplidos tacos /palabrotas
refuerzo sarcasmo
agradecimiento Ironía
sinceridad reírse de
confianza quejas
simpatía humillar
humor (reírse con) levantar la voz
sugerencias /recomendaciones etiquetamientos
compartir buenas noticias insultos
palabras de bienvenida mentiras o manipulación
apoyo culpabilizar
aceptación comparar
generalizar
afecto
y más expresiones positivas o negativas respectivamente que nos llamen la atención haciendo la reflexión correspondiente.
Cuando nos damos cuenta de cómo utilizamos el lenguaje, a menudo, nos sorprendemos y es importante que decidamos cuales hábitos queremos fomentar y cuales queremos reducir o hasta eliminar de nuestro lenguaje del día a día.
Poco a poco, prestando atención y llamando nuestra propia atención al respecto, vamos a poder realizar cambios cada día más importantes en nuestra propia forma de convivir en los varios contextos en que nos movemos.
Posiblemente a algunos, al principio, les parecerá difícil conseguir y hasta empezar a llevar a cabo estos cambios pero, como de costumbre, es fijarnos en pequeñas modificaciones repetitivas para que el subconsciente las vaya integrando y aplicando en nuestro lenguaje corriente.
En lugar de de criticar o descalificar, podemos empezar enfocar en lo positivo y por lo tanto en alabar, hacer cumplidos y reforzar a los demás y a nosotros mismos.
En lugar de hacer comparaciones, generalizar, quejarnos, culpabilizarnos, humillamos, etc. podemos empezar a aceptar, comprender, reforzar, sentirnos a gusto, reconocer, comprender, etc.
En lugar de descalificar, etiquetar, generalizar, tratar con sarcasmo y más evaluaciones negativas, podemos empezar a tratar el tema con simpatía, satisfacción, humor, confianza, sinceridad, etc.
Es cuestión de implicarnos en cambiar y enfocar la atención en los resultados de estos cambios empezando de los primeros en que nos fijemos aunque nos puedan parecer de poca importancia en la mejora de nuestra forma de convivir.














