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Técnicas para hacer un inventario personal

1) MAPA  MENTAL
El mapa mental es una práctica de labor personal que se puede hacer individualmente o en grupo pequeño. En una hoja de papel se dibuja un círculo y dentro el nombre o alguna particular característica de algo que queremos investigar para la compilación del inventario, por ejemplo “seguridad”.

Nos relajamos, con unas respiraciones abdominales profundas, conectamos automáticamente con la parte intuitiva de nuestro cerebro (hemisferio derecho) y vamos dejando que el concepto se asiente en nosotros, sin prisa ni preocupación, ni agobio.

Escribimos todas las ideas, definiciones, respuestas o lo que se materialice en nuestro pensamiento. Si son palabras sueltas las escribimos dentro de círculos conectados con el círculo principal; si son frases las escribimos en líneas rectas que salgan del círculo central. 

Cuando hayamos escrito un número suficiente de palabras o de frases, las revisamos y utilizamos, lo que desde el hemisferio izquierdo o lógico del cerebro, nos parece útil a nuestros fines.

La distinción entre las funciones preferentes de cada hemisferio del cerebro se ha  investigado en los últimos años y representa una ayuda a conocer y aceptar la forma que tenemos de  conectar con nuestro pensamiento. Nos da una  mayor conciencia de lo que estamos haciendo y en qué espacio cognitivo nos movemos,  intuitivo o lógico. De esta forma conectando con el hemisferio derecho (intuitivo y artistico), conseguimos darnos cuenta de cosas y situaciones que desde el hemisferio izquierdo, el de la lógica/matematica, no conseguimos reconocer.


2) RETRATO ESCRITO
Este es un ejercicio que puede ayudarnos a desbloquear recuerdos que nos hicieron sufrir y que todavía nos parecen amenazantes a nivel del subconsciente. Es una forma de sacarlos a la luz sin activar las defensas de nuestro mecanismo de supervivencia.

Una vez queramos averiguar algo que nos interesa aclarar, por ejemplo para añadir al inventario o cualquier tipo de informaciones sobre nuestras emociones o percepciones de la realidad o cosas que nos interese saber o descubrir con el fin de decidir ir cambiando dinámicas, actitudes, hábitos, etc., nos comprometemos con nosotros mismos a escribir 5 ó 6 páginas folio o las que decidan según la complejidad del tema.

El compromiso es de rellenar todas las paginas sin repetir lo que ya se haya escrito antes y sin hacer trampas. Aunque lleguemos a momentos en que no sepamos qué decir sobre el tema, la efectividad del ejercicio reside justamente en ir más allá del consciente o de la memoria superficial, para buscar nuevas ideas desde los recuerdos bloqueados.

La necesidad de continuar escribiendo nos lleva a recordar y a incluir en el texto todo lo que se nos ocurra, tanto en lo positivo como en lo negativo.

En general, si nos damos el permiso de llevar a cabo el ejercicio de la forma correcta, nos salen de la pluma una cantidad de datos, experiencias personales, éxitos, fracasos, etc, que no hubiéramos imaginado. Estos, en cuanto puntos de referencia en una gran multiplicidad de contextos, nos permiten la utilización de experiencias olvidadas para aprender y modificar lo que queremos modificar.
 No se trata de hacerlo rapidamente ya que no es la labor de un día. Démonos tiempo y espacio. Hagamos unos descubrimiento o unas averiguaciones cada día y, poco a poco, sin esfuerzo ni agobio, iremos construyendo nuestra propia conciencia de cómo somos y vamos descubriendo cómo podemos y nos interesa  ser.
 En la búsqueda nos iremos enterando de cosas en las cuales no nos habíamos fijado antes y nos acostumbraremos a recibir feed back y apoyo continuos de la gente de nuestro entorno y, sobre todo, de nosotros mismos.

Hacer el inventario representa una referencia no sólo para empezar a modificar en acción nuestro propio comportamiento y actuación, sino también para evaluar en el futuro los progresos que habremos conseguido en nuestro proceso de cambio.
 Poco a poco desde la reflexión de como estamos actuando en los distintos contextos, nos abriremos a ampliar nuestro rayo de acción positivo con referencia a cualquier tipo de vivencia o actividad.
Siempre quedará algo más por aprender y conseguir y esto nos motivará a continuar trabajando y a ampliar y reforzar los resultados conseguidos.

Desde la compilación de este tipo de inventario pueden salir un sin fin de oportunidades y contextos para aclararnos sobre nosotros mismos desde las distintas perspectivas. Esto nos permitirá actuar directamente para modificar las partes de nuestro comportamiento, de nuestras actitudes y de nuestro potencial.
De paso, podemos hacer el ejercicio también con respecto a los demás sobre los cuales queremos aclararnos las ideas. Poco a poco iremos encontrándonos sin nada que decir e iremos profundizando sobre nuestra percepción de la otra persona.


En la próxima entrega daremos unos ejemplos de inventarios realizados por distintos grupos de personas que han trabajado en profundidad el tema del inventario desde la perspectivas de distintas areas vivenciales:


Área de salud física y mental
Área educación
Área de la Etica y del Espíritu
Área social y cultural
Área Financiera

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