Después de esperar tanto, un día como cualquier otro…
- Decidí triunfar.
- Decidí no esperar a las oportunidades sino buscarlas yo mismo.
- Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.
- Decidí ver cada desierto como la oportunidad de hallar un oasis.
- Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.
- Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
- Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades y en éstas está la única y mejor forma de superarnos.
- Aquel día dejé de tener miedo a perder y empecé a temer no ganar. – Descubrí que yo no era el mejor y que quizás nunca lo fui ni me interesaba serlo.
- Dejó de importarme quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
- Aprendí que lo más dificil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
- Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es el derecho a llamarle a alguien “amigo”.
- Aprendí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, el amor es una “filosofía de vida”.
- Aprendí que debo dejar de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados.
- Aprendí que debo de ser mi propia tenue luz de este presente.
- Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
- Aprendí que los sueños son sólo para hacerse realidad.
Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente duermo para soñar…
Anónimo














