Los abuelos podemos hablarles a los nietos de lo importantes que son los deportes en general y preguntarles los que más les gustan a ellos para que nos cuenten y se motiven haciéndolo. Nosotros podemos contarles a nuestra vez lo que hacíamos cuando teníamos su edad y compartir con ellos todo lo que nos viene a la mente al respecto.
También podemos compartir ideas y puntos de vista sobre los varios deportes disponibles para que se motiven a escoger lo que más les interesa para hablarlo y acompañarles en la práctica del mismo, si nos es posible, motivándonos nosotros mismos.
El deporte contribuye a formar la personalidad de nuestros nietos, potencia su desarrollo físico y les enseña a relacionarse con los demás. Fútbol, natación, baloncesto, judo, tenis, gimnasia rítmica… hay una larga lista para decidir.
Los deportes de equipo (fútbol, baloncesto, balonmano) ayudan a no pensar exclusivamente en sí mismos, ni en el éxito personal sino en la eficacia del equipo. El deporte individual (tenis, equitación, judo, natación) estimula la responsabilidad, la disciplina, la constancia y el desarrollo personal de los niños ante un objetivo.
Además todos los deportes fomentan la comprensión de que cada uno es responsable de su propia actuación sea individualmente o en el equipo. Por consiguiente el esfuerzo personal, el espíritu de superación y la práctica del deporte escogido les permite mejorar la calidad de su juego día a día.
Para la práctica de cualquier deporte, es importante y útil recordar a nuestros nietos la importancia de seguir las reglas del juego y de saber aceptar el resultado obtenido, pierdan o ganen. Nosotros podemos ser un modelo a seguir cuando compartimos nuestras experiencias al respecto. Las actitudes y el comportamiento que les enseñemos les acompañarán toda su vida.
Por otro lado, podemos acompañarles sucesivamente a lo largo de su vida deportiva y reforzarles en cualquier ocasión que podamos hacerlo.
• Podemos asistir a los encuentros deportivos en los que participe nuestro nieto y después comentar las jugadas con él.
• Mientras se está de espectador, es recomendable no jalear a nuestro nieto individualmente sino animar las buenas jugadas del equipo. Unos adultos escandalosos son a veces la fuente de muchas vergüenzas por parte de los niños. Debemos ser un modelo de respeto hacia el juego, que es lo que le pedimos que sea él.
• Animarle cuando pierde no haciendo en ningún caso una montaña de un granito de arena; una derrota no es el fin del mundo. Seguramente, aprenderá mucho de esta derrota y le ayudará a saber manejar mejor las decepciones.
• Felicitarle cuando gane, elogiando su participación y su esfuerzo.
• Hablarle sobre su experiencia en el equipo, con sus compañeros, con el entrenador.
Participar de la vida de nuestros nietos y comentar con ellos sus logros y sus fracasos les ayuda a desarrollar sus habilidades y su capacidad de superación en la vida. Lo aprendido por los niños mientras participan en los deportes no sólo les ayuda a desarrollarse físicamente sino que también les permite desarrollarse como personas, conformando los valores y el comportamiento de está aprendiendo para su vida adulta.














