Había tenido unos síntomas previos pero no me había preocupado pensando que se trataba de algo insignificante ya que mi salud me parecía más que satisfactoria.
Así que cuando descubrí un rastro de sangre en la orina y el cirujano hizo una primera exploración y descubrió un tumor, me cogió de sorpresa. Me parecía imposible.
El urólogo decidió operarme y limpiar el tumor, via sonda en la uretra y sacó una muestra para una biopsia. Diez días después, me anunció con una extraña expresión en su cara que, efectivamente tenía un tumor de vejiga y que, además, era maligno y presentaba una agresividad media/alta, con grandes posibilidades de volver a reproducirse. La buena noticia era que no había afectado a la parte muscular lo que hubiera requerido extirpar la vejiga entera.
De alguna forma no había cuidado suficientemente mi cuerpo y mi dieta, no había hecho suficiente ejercicio, no había bebido bastante agua y además me había sentido demasiado invencible para darme cuenta de que necesitaba cuidar mi salud física.
A este punto había llegado el momento de enfrentarme a la realidad y de ver qué era lo que podía hacer partiendo desde este momento y esta situación.
Sabía de sobra que recriminar lo que había hecho antes o que no había hecho antes no me iba a servir de nada. Al contrario podía hacerme sentir culpable y esto contribuiría a bajar mis defensas.
Estaba frente a una realidad que podía cambiar solo enfrentándome a ella y esto lo podía hacer no solo contando con la medicina tradicional sino también buscando otras alternativas colaterales que debía descubrir y programar en mi día a día .
Esto me ayudaba a quedarme en un aquí y ahora donde yo tenía un cáncer agresivo pero donde también tenía la posibilidad de buscar y crear soluciones alternativas complementarias para mejorar mi sistema inmunológico y combatir la agresividad de la enfermedad.
El médico que me había operado y había hecho la biopsia de la cual había sacado sus conclusiones me dijo que tenía que hacer unas primeras 6 infiltraciones en la vejiga de BCG una sustancia, vacuna de la tuberculosis, cuyo cometido es eliminar las células malignas que hubieran podido quedar ocultas y tratar de evitar mediante su poder de realce poderoso del sistema inmunológico que el tumor se convirtiera en infiltrante y llegara a la parte muscular.
Después de estas infiltraciones el urólogo volverá a explorar y limpiar nuevamente la vejiga y a comprobar los resultados de las infiltraciones. De todas formas y en cualquier caso, sucesivamente habría que ejercer un control periódico cada 3 o 4 meses para evitar su vuelta a aparecer.
Mi mujer me dio todo su apoyo y experimenté la importancia de mi pareja en solucionar juntos cualquier situación. Haber cuidado nuestras relaciones, comprensión y afecto mutuo se nota y tiene una enorme importancia
En la espera de la primera infiltración, fui a ver un medico dietista que sugirió una dieta muy estricta que empecé a seguir en seguida. Fui a ver un acupuntor conocido por su eficacia en casos de cáncer y empecé sin retrazo a tener sesiones con él. Consulté a un conocido medico experto en terapias alternativas a casos de cáncer y repasé las varias formulas de sanación emocional que había aprendido desde tiempo y que ahora podía poner en práctica con éxito conmigo mismo.
Entrar en acción fue importantísimo; hizo que me sintiera útil y eficaz contra lo que me estaba pasando y que no me limitara a ser una víctima de las circunstancias.
Era consciente que gran parte de la solución estaba dentro de mi propio sentirme bien conmigo mismo y con los demás y utilicé todos mis conocimientos para hacerlo posible.
También decidí que necesitaba apoyo de mis familiares y amigos y les informé en detalle. Su respuesta fue magnifica e hizo que me sintiera querido y apreciado. La respuesta de mis hijos fue magnifica y nuestras relaciones mutuas se estrecharon a continuación.
Además, compartiendo lo que me estaba pasando, también estaba ayudando a mucha gente a reflexionar sobre su propia salud física y emocional y a darse cuenta lo que cada uno podía hacer en casos de amenazas parecidas. La prevención es un factor importante que yo mismo no había tenido suficientemente en cuenta y que deseaba comunicar a más personas.
El hecho de que haciéndolo podía ser de ayuda es muy importante para mí y me permite sentirme mejor. Representa una motivación suplementaria que me va a ayudar a salir de esta situación.
Este es el objetivo de este documento dentro del blog “El jubilado Feliz”. Creo que otras personas que están pasando por situaciones parecidas o lo han hecho anteriormente podrían participar con sus propias aportaciones y comentarios. Cuanto más conocemos del cáncer y cómo reaccionar cuando nos ataca, más nos puede ayudar a superarlo.
Para una próxima entrega, pienso ahondar sobre mis propias experiencias y sobre el desarrollo del proceso y, nuevamente, cualquier sugerencia de los lectores podrá ser de gran ayuda para que el mensaje pueda ser lo más útil y eficaz para todos los interesados.
Muchísimas gracias a todos.














