Todas las personas necesitamos sentirnos a gusto y libres en nuestras relaciones. Este sentimiento nos ha acompañado desde la infancia y continúa teniendo gran importancia en nuestro propio bienestar emocional en cualquier momento de nuestra vida.
El cariño de los padres y hermanos, una comunicación que fluye y nos hace sentir a gusto y motivados en participar actuando de la mejor forma con el fin de sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás nos ayuda a crear nuestra propia presencia en la familia.
Cada miembro de la familia es responsable de crear su propia presencia en su propio hogar. Y cada uno podemos darnos cuenta de la calidad de esta presencia con respecto a los distintos miembros de nuestra familia y de lo que podemos hacer al respecto para mejorarla. Esto nos ayuda y motiva a considerarnos y llegar a ser un equipo para crear bienestar.
Al mismo tiempo, a raíz de lo que hagamos a nivel de relaciones familiares, podemos incluir también la consciencia de como es nuestra presencia a nivel de las relaciones en nuestro trabajo, nuestras amistades y otros contextos en que nos movemos en nuestra vida diaria.
Esta consciencia nos motiva a llevar a cabo un examen o inventario de lo que podemos hacer para mejorar las relaciones interpersonales correspondientes y nos motiva a tomar las medidas que consideramos necesarias para modificar lo que no nos gusta y como consecuencia modificar también , nuestras relaciones intrapersonales o la forma como nos queremos a nosotros mismos. Esto influye en como vemos nuestra propia presencia en los distintos contextos en que nos movemos y lo que podemos hacer para sentirnos bien con como nos vemos y por consiguiente somos a nuestros propios ojos.
Extender el concepto de presencia y de hogar a todos los distintos momentos y situaciones de nuestra vida nos puede llevar a una situación personal y profesional de maduración holística, es decir mental, emocional, física y espiritual. Además, nos permite hacerlo de una forma natural dejando partir lo que nos limita a los varios niveles de consciencia.
Personalmente, el trabajo de auto-conocimiento que he llevado a cabo al respecto me ha permitido reflexionar y me ha servido mucho para aprender sobre mi mismo y la calidad de mi propia presencia en las distintas situaciones de mi día a día.














