;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

NO SOY INVISIBLE

Dicen algunos que, a una  cierta edad, después de los sesenta, nos hacemos invisibles;  que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que se valora más el ímpetu de los años jóvenes que la madurez del pelo gris…


Yo no creo que me haya vuelto invisible para el mundo, no lo  creo pero, por si acaso,  voy a hacer lo que pueda para evitarlo. Valoro mi vida y lo que estoy haciendo en ella.


Lo que es cierto  es  que, nunca como hoy,  fui tan consciente de mi existencia, nunca me sentí tan protagonista de mi vida y nunca disfruté tanto de cada momento como ahora.


Ahora sé que puede decidir cómo quiero que sea mi vida. Sé que puedo escoger entre varios modelos al que más me gusta.


Hoy me reconozco persona y  capaz de amar y ser amado.


Sé que puedo dar sin pedir, pero también sé que no tengo que hacer nada, ni dar nada que no me haga sentir bien.


Por fin encontré al ser humano que sencillamente soy, con algunas  miserias y sus muchas grandezas y posibilidades.


Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecto, de tener  defectos, de tener debilidades, y de equivocarme, de no responder a las expectativas de los demás y hasta de hacer algunas cosas indebidas.


Y a pesar de ello, puedo sentirme bien conmigo mismo  y con los demás.


Y por si fuera poco, me alegra saberme querido  por muchas personas que me respetan y me quieren por lo que soy, sí,… así un poco loco, autoritario y muchas veces puede que hasta terco. Es que soy también cariñoso, platicador, brillante, abierto, alegre y  hasta abrasador y, a veces, por algún motivo, triste;  por que también tengo mis momentos tristes, esos en que pongo mi cara larga con un aire de pensante y me da por sentirme mal.


Cuando me miro al espejo ya no busco al que fui en el pasado,… sonrío a lo que soy hoy,… me alegro del camino andado, y asumo mis aciertos y mis errores.


¡Qué bien no sentir ese desosiego permanente que produce correr tras los sueños! Tengo mis sueños y los cuido pero a mi tiempo y manera. Nadie me obliga, yo los escojo porque me gustan.


¡Que bien! Ya aprendí a tener paciencia, a no tener prisa y a organizar mi tiempo.


El ser humano tarda mucho en madurar pero cuando llega me doy cuenta que merecía la pena.



Hoy sé, por ejemplo, que no puedo retener el mar, aunque cuando estoy “con él” y quisiera nunca tener que dejarlo.


Hoy sólo lo contemplo, me lleno “de él”. Y cuando llega el momento de partir, me despido diciéndole.


¡Hasta pronto!


También hoy sé que mis amigos y amigas son peregrinos del mismo camino, y que en cualquier momento nos encontramos y nos queremos.


Hoy sé que nadie es responsable de mi felicidad,  solo  yo!!!


Hoy sé que el viento extiende sus brazos cuando camino por la calle. Y que solo depende de mí sentirlo.


Hoy sé que la vida es bella……. Porque la he visto partir ya muchas veces a mi alrededor.


Hoy vivo la vida así como es, bonita con sus ires y venires, con sus amores y desamores, con sus ratos de marea baja, con sus puestas de sol, con su ruido incesante.


Sólo quiero dejarle su tiempo.  No quiero pedirle nada. Sólo quiero tener lo que yo me busque, sólo quiero lo que yo merezca.


Hoy me doy cuenta que no soy una persona  invisible.


Ya aprendí que DIOS siempre está en mi camino!!!!!


Todos somos protagonistas. Que tengáis un feliz día.


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>