;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

Nosotros somos responsables de nuestra propia vida

Cuando no nos responsabilizamos de lo que nos pasa, llegamos a pensar y creer que nuestra vida es controlada por factores externos sobre los cuales no tenemos influencia y llegamos a perder la consciencia de que somos los dueños de nuestra vida.


 A menudo, incluimos entre estos factores externos lo que pensamos es  nuestra propia forma de ser que llegamos a criticar y rechazar. Pensamos que no tenemos control  sobre ella  ya que no tenemos más remedio que seguir sus dictados aunque no nos gusten.


Cuando todo esto nos pasa dejamos de tener el control sobre  nuestras vidas y se lo entregamos justamente a lo que pensamos que pasa.


En algunos casos cuando nos culpabilizamos a nosotros mismos, llegamos a sentirnos mal por el hecho de pensar que no podemos hacer nada al respecto y, cuando nos sentimos mal perdemos la capacidad de sentido común que nos lleva a encontrar la acción adecuada.


Ahora, sin embargo es el momento de empezar a reaccionar y de decidir buscar otras alternativas. Ahora podemos darnos cuenta de que culpabilizar a factores externos y a los demás de lo que nos sucede, nos impide decidir nosotros mismos lo que podemos hacer  y, por lo tanto, no nos ayuda a buscar y encontrar las soluciones que procedan.


Todos, sin embargo tenemos la posibilidad de salir del juego de ¿De quien es la culpa? para preguntarnos a nosotros mismos ¿Qué es lo que puedo hacer ahora para solucionar el problema usando mis propios recursos y, si hace falta y es posible, pedir también la ayuda de los demás.


Démonos cuenta de que mantenernos con el sentido de culpa  nos lleva a repetir esquemas caducos que no nos ayudan y que  lo único que ganamos de ello, además de más sufrimiento, es quedarnos con la ilusión de que somos víctimas de la realidad en lugar de escoger el  sentimiento de libertad de decisión y de acción que está en nuestras manos. Dejarnos de culpabilidad es, en efecto, una sensación poderosa de libertad que depende de nosotros y que nos abre al cambio de perspectiva de cómo y quienes queremos ser. 


Para hacerlo, necesitamos entrar en un nuevo ancho de onda que está libre de orgullo, enfrentamientos, ira, vergüenza y culpa. Asumimos y aceptamos nuestra propia responsabilidad de lo que nos pasa en nuestro día a día y dejamos de sentirnos culpables por ello y por la misma inacción si la detectamos.  Aceptamos  lo que nos pasa y tomamos las acciones que necesitamos tomar en cada momento. Esto libera una gran cantidad de energía hacia la búsqueda de soluciones y la creación de una realidad que sea  mejor y más feliz.


Decidimos vivir el presente, el día a día en acción en lugar de anclarnos a recuerdos del pasado o expectativas de futuro. En definitiva escogemos ser libres y actuamos en consecuencia.


 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>