Personalmente creo que hemos continuado haciendo con matices distintos los mismos errores de nuestros propios antepasados.
Por otro lado, también creo que puedo aceptar la responsabilidad de lo que yo mismo he transmitido y no voy a acusar a nadie.
Este amigo me comentó que deberíamos fijarnos en que no fueron los mayores de hoy que quitamos de nuestra vida cosas preciosas como:
La melodía de la música
El orgullo de la buena apariencia
La cortesía en la conducción de los coches
El romanticismo en el amor
El compromiso dentro del matrimonio
La responsabilidad dentro de la educación
La cercanía dentro de la familia
El aprendizaje en la educación
El espíritu de servicio en el patriotismo
La ética en los gobernantes
Las escenas de presepio en las ciudades
El civismo en el comportamiento
La propiedad en el lenguaje
La dedicación en el empleo
La prudencia en el gasto
La ambición en los objetivos
Y una gran cantidad de otras cosas que, si nos fijamos, muchos estamos añorando en estos días.
Tampoco somos nosotros los que hemos eliminado la paciencia y la tolerancia de las relaciones personales y las interacciones con los demás.
Estoy empezando a darme cuenta que la edad madura no es para los débiles y los flojos. Necesita mucha motivación, fuerza y energía.
Yo personalmente soy una persona mayor y pienso que puedo tener, y estoy teniendo, una vida muy especial.
Si tú mismo eres mayor y te das cuenta de todo esto, motívate y mientras continúas estando en este mundo:
Ríete y ayuda a los demás a reírse más,
Comparte el gozo y el entusiasmo con tus amigos y familiares,
Da muchos abrazos. No cuestan nada y ayudan,
Baila cuando puedas,
Come sano para estar sano,
Has ejercicios físicos y mentales para mantenerte activo,
Decide ser hoy más feliz que ayer y mañana más feliz que hoy .
Las personas mayores tenemos la libertad de hacer todo esto y mucho más si pensamos que podemos y nos motiva. Así que empecemos a pensarlo y en ponerlo en acto ya.
Y, sobre todo, querámonos a nosotros mismos para poder querer a los demás y ayudémosles para que ellos nos quieran en lo que esté en nuestras manos.
Esto puede ser un mensaje que podemos dejar en este mundo cuando nos vayamos. Seguro que nos lo agradecerán.














