La familia es algo importante en la vida de las personas y nosotros podemos hacer mucho cuidando nuestro comportamiento y forma de comunicarnos con nuestros padres mayores.
En este post continuamos examinando lo que cada uno de nosotros puede hacer para conseguirlo. Como las demás que hemos publicado hace algún tiempo. Se trata de unas sugerencias que nos pueden ayudar en nuestras relaciones con nuestros padres.
1. Cuando consigo mejorar mis relaciones con mis padres, me motivo a mejorar mi propia forma de relacionarme conmigo mismo y con mis hijos.
2. Hablo con mis padres de cuidar nuestro cuerpo. Si me lo piden les brindo mis experiencias y sugerencias y les insto a que hagan ejercicios y tomen descansos regulares. Haciéndolo me motivo a aplicarlo yo mismo en mi vida.
3. Como todos, mis padres tienen sus hábitos y costumbres. Los reconozco y acepto sin reprochárselos. Comparto mis propias experiencias.
4. Les pido a mis padres que compartan sus recuerdos y sus experiencias con el resto de la familia. Les motivo haciéndoles preguntas sobre momentos y situaciones especificas.
5. “Menos juzgar y más ayudar”. Si mis padres se quejan de lo que les pasa, les escucho y busco la forma de ayudarles en lugar de irritarme.
6. Cuando estoy con mis padres, me fijo en sus facetas mejores y me relaciono con ellos desde esta perspectiva. Lo comparto con ellos y con mis hijos.
7. Me encanta decirles a mis padres que les quiero por lo que son y no por lo que hacen. Les animo a transmitir este concepto también a mis hijos.
8. Mis padres tienen sus propias historias personales de lo que les pasa y lo que les ha pasado. Les pregunto al respecto y busco como hacerlas compatibles con mis propias historias. Compartiendo ambos aprendemos.
9. Cuando hago o digo algo que no les gusta a mis padres, no discuto si tienen razón o no. Empiezo con pedir disculpas por lo que he hecho y después lo hablamos con tranquilidad.
10. Asumo que el respeto mutuo es una base importante en las relaciones familiares. Nos ayuda a compartir cariño, aprecio, aceptación e interés. Les doy mi respeto y cariño a mis padres.
11. En mi familia nos motivamos mutuamente a compartir intereses, eventos e ideas. Dejamos un espacio para hacerlo. Por ejemplo durante las comidas.
12. En mi familia buscamos la forma de ser y actuar como equipo. No hay temas tabú con tal que los enfocamos desde la convivencia y el cariño mutuos.
13. Me encanta compartir experiencias con mis padres. Creamos dialogo y posibilidades en la familia. Animo también a mis hijos para que aporten ideas y las hablamos.
14. En la comunicación con mis padres utilizo preferentemente “el mensaje yo”. En lugar de acusarles de haberlo hecho mal, comparto lo que siento por lo sucedido y creo dialogo al respecto.
15. En familia, somos conscientes de la importancia de escuchar a los demás. Si no escuchamos no nos enteramos y no podemos comunicarnos.
16. Hablo con mis padres sobre las expectativas mutuas. Aceptamos que ambos podemos cambiar de perspectivas y de comportamientos para mejorar nuestras relaciones mutuas y sentirnos mejor.
17. En familia, hablamos de nuestros sentimientos y emociones, los comentamos y, si procede, nos validamos mutuamente por cómo los manejamos para sentirnos bien.
18. En mi familia nos preguntamos mutuamente cuales son nuestros deseos y preferencias para ver cómo podemos ayudarles a hacerlos realidad. Nos sorprendemos escuchando y disfrutamos compartiendo.
19. En lugar de quejarnos de lo que no nos gusta de los demás, con mis padres disfruto buscando mutuamente lo que nos gusta de ellos y de mi mismo.
20. Con mis padres, he grabado una meditación en la que damos las gracias a todas las partes de nuestro cuerpo. No lo habíamos hecho nunca antes y nos ayuda a cuidar nuestros órganos y, por consiguiente, nuestra salud.
En varios posts, iremos intercalando más sugerencias para hijos adultos con respecto a sus relaciones con sus padres mayores. Llevarnos bien puede que sea una asignatura pendiente que depende de nosotros empezar a aprobar. Además, nos ayuda en nuestra forma de educar a nuestros propios hijos.














