Todos tenemos la oportunidad de hacer que las personas con las que nos encontramos, aunque desconocidas, puedan recibir algo de nosotros. Además, podemos hacerlo de forma anónima.
Esto nos permite ayudar quitando el foco de atención hacia nosotros. En lugar de la formula ¿qué gano con esto? Una acción de este tipo se centra en la perspectiva de “¿Cómo puedo crear un poco de felicidad en otras personas desde la perspectiva de sentirse bien uno mismo y de crear motivación de ayuda en más personas de nuestro entorno?”
El tema se centra en el hecho de sentirnos bien dando un regalo o una ayuda a otra persona, en lugar de recibirlo nosotros mismos.
Durante años, lo he experimentado yo mismo a diario, dando un chocolatín (bombón) a un conductor de autobús, a una cajera o un mendigo. He comprobado que hacer un regalo, aunque pequeño, a un desconocido crea un gran placer; bastante más que el hecho de recibirlo. Ambas partes disfrutan de lo que está pasando.
Además entrar en este ancho de onda vuelve a darnos la visión de que la generosidad humana existe y es parte de nuestra vida y esto nos da esperanza en que la paz es posible.
De cierto modo, todos deseamos las mismas cosas y, en la práctica, cualquier acto de generosidad o de bondad que hagamos nos suele retornar a nosotros a través de las fuentes más diversas. De nosotros depende hacer que sepamos qué es lo que le puede gustar a otra persona sin pedir nada a cambio. Muy a menudo la buena acción acaba volviendo a nosotros por parte de otra persona. En efecto, cada uno podemos empezar una cadena de buenas acciones que se va ensanchando a nuestro alrededor. Los temas y las formas de hacerlo son muchísimas. Es cuestión de empezar.
Por ejemplo, podemos:
1) Dejar una copia de un libro que nos ha gustado mucho en el buzón de otra persona desconocida.
2) Ser amable con personas que tienen dificultades tecnológicas con su teléfono móvil.
3) Dar una buena propina al camarero del restaurante donde hemos comido.
4) Pagar la cuenta de otro cliente de forma anónima,
5) Poner una moneda en un parquímetro a punto de finalizar y sorprender el conductor del coche aparcado cuando vuelve.
6) Darle las gracias al cocinero, camareros y más personal de un restaurante.
7) Agradecer al conductor de un autobús por sus servicios.
8) Comprar un paquete de comida para un mendigo.
9) Darle una bufanda a una persona sin domicilio.
10) Ofrecer soluciones a alguien que las necesita.
11) Rezar para alguien que sufre.
12) Ofrecer satisfacer un deseo positivo para alguien.
13) Hacer un cumplido a un desconocido.
14) Darle un bombón a un conductor de autobús o una cajera o a una empleada o empleado que nos dan un servicio.
15) En el aeropuerto ofrecer llevar el equipaje de una mujer con un niño pequeño.
16) Validar y hacer un cumplido a desconocidos por lo que han hecho.
17) Dejar que alguien nos pase en la cola de un supermercado si vemos que tiene prisa.
18) Contarle un chiste divertido a un desconocido que nos parezca triste para que se ría o sonría.
19) Darle la oportunidad a alguien de ponerse a prueba.
20) Alentar alguien a conseguir sus sueños o proyectos.
21) Reforzar un artista, pintor, músico o escritor, alabando su obra.
22) Darle una buena propina al conductor de un taxi.
23) Enseñar a un niño algo que piensas te hubiera ayudado conocer a su edad,
24) Ofrece unas palabra de refuerzo o apoyo a una persona que no se siente bien.
25) Visitar un hospital o una residencia y dedicarle algún tiempo a un enfermo terminal.
26) Visitar un refugio de mujeres maltratadas.
27) Si tienes un programa de motivación o autoayuda ofrecerlo en las cárceles para los presos.
28) Pasar algún tiempo acampanando una persona mayor que vive sola.
29) Inspirar y motivar alguien a actuar de la mejor forma que pueda en un tema que nos gusta.
30) Darle a alguien el beneficio de la duda.
31) Ofrecerse como acompañante (babysitter) a una madre soltera
32) Ofrecer un refresco o un vaso de agua a un mensajero que nos trae algo. Especialmente en un día caluroso.
33) Ayudar a una mujer embarazada.
34) Parar para conversar con un mendigo o una persona sin domicilio fijo.
35) Prestar dinero y olvidarse de ello.
36) Contribuir a un fondo para la educación de un amigo.
37) Donar sangre.
38) Mostrar respeto a un soldado aunque seamos pacifistas
39) Donar a una Organización de ayuda.
Cada uno podemos añadir muchas otras acciones de ayuda y cariño incondicional a un desconocido, desde la perspectiva de que llevarlo a la práctica sea fácil y placentero para nosotros.
Hoy mismo podemos empezar a hacerlo, cuidando crear a nuestro alrededor una cadena de personas que se motiven a entrar en acción para hacerlo posible.
Crear una cadena de personas que actúan en su día a día para contribuir a mejorar la convivencia en nuestro mundo es algo muy bonito y placentero.
Seamos conscientes de que pensar que puedo hacerlo si me motivo, nos puede ayudar mucho a ser más optimistas sobre el futuro de nuestra sociedad.














