Esta mañana mientras me preguntaba sobre el tema del post de hoy me llegó un mail que me hizo pensar si los niños vivían más felices y más seguros en los años 50/60:
Los autos no tenían cinturones de seguridad, apoya cabezas ni bolsas de aire! Íbamos sueltos en el asiento trasero haciendo una verdadera fiesta! ¡Y eso no era peligroso!
No había trabas de seguridad en las puertas de los autos, ni llaves en los armarios donde se guardaban los medicamentos, detergentes o insecticidas domésticos.
Tomábamos agua del caño, de cualquier manguera, o de una fuente y no agua mineral en botellas ¨esterilizadas¨ .
Las camas tenían escaleras y los juguetes eran multicolores con piezas que se salían o pintados con unas tintas “dudosas“ que nunca resultaban tóxicas.
Íbamos en bicicleta para allá y para acá, sin casco ni guantes y si las dejabamos en la calle… Cuando volviamos las encontrabamos en el mismo lugar…
Construíamos los famosos carritos a rulemanes y quienes tenían la suerte de vivir cerca de una bajada asfaltada, podían llegar a batir récords de velocidad y hasta verificar en el medio del camino que habían gastado la suela de las zapatillas, que eran usadas como freno… Después de algunos accidentes, todos los problemas estaban resueltos. Brazos enyesados, dientes partidos, cabezas peladas, cejas rotas ¿Alguien se quejaba de eso?
Comíamos caramelos, chupetines y maní japonés a voluntad, pan con manteca, bebidas con la (peligrosa) azúcar. No se hablaba de obesidad.
Jugabamos siempre en la calle y éramos super activos … Jugabamos en la calle o en el potrero con una sola condición: volver a casa antes del anochecer.
No había celulares… ¡Y nuestros padres no sabían dónde estábamos!
¡Era increíble!
Teníamos clases mañana y tarde, pero lo mismo íbamos a almorzar a casa con nuestros padres.
Nada de alimento balanceado para perros. Comían las sobras de nuestra cena ¡Y sin problema alguno!
¿Baño caliente? ¿Champú? ¡Nada! Uno agarraba al perro y otro con una manguera iba mojandolo y refregandolo con jabón en barra. ¡El de lavar la ropa! ¿Algún perro murió o se enfermó por causa de eso?
¡Allá afuera! ¡En ese mundo inseguro! ¿Cómo era posible? Jugábamos fútbol en la calle, con un arco de dos piedras … Nadie quedaba frustrado y no era el ¡“FIN DEL MUNDO“!
Compartíamos con nuestros amigos una Crush comprada en el almacén de la esquina, y nunca nadie murió por eso….
Nuestras fiestas eran animadas con tocadiscos deslizando sus púas sobre los discos de vinilo, había luz negra y una refrescante Indian Tonic.
A pie o en bicicleta, íbamos a la casa de nuestros amigos, aunque viviesen lejos de nuestra casa, entrábamos sin golpear la puerta e íbamos a jugar.
Nada de Playstations, Nintendo 64, juegos de video, internet por satélite, video cassetes y DVD, dolby surround, celular con cámara, MP3, computadora, chats en internetSólo amigos.
En la escuela teniamos buenos y malos estudiantes. Unos pasaban y otros eran reprobados. Nadie iba por eso a un psicólogo o un psicoterapeuta. No habia la moda de los superdotados, ni se hablaba de dislexia, problemas de concentración, hiperactividad. Quien no pasaba, simplemente repetía de año y trataba de nuevo ¡el año siguiente!
Teníamos: Liberdad, Fracasos, Éxitos y Deberes … y aprendímos a lidiar con cada uno de ellos!
La pregunta es: ¿Cómo la gente consiguió sobrevivir? Y no solo eso, ¿cómo conseguimos desarrollar nuestra personalidad?
Sin duda van a decir..¡¡¡ Qué aburrido !!!.Pero… QUÉ FELICES QUE ÉRAMOS !!!
El tema da mucho de sí y, evidentemente no se puede parar el progreso. Tampoco nos sirve recriminar y sentirnos melancolicos. Sin embargo, si añoramos aquellos tiempos y vemos que hemos perdidos unos valores buenos para los niños y los abuelos de hoy, podemos preguntarnos cómo podemos reintegrarlos en nuestra vida diaria y que podemos hacer algo respecto.
Creo que volver a simplificar algunas de las diversiones nuestras y de nuestros nietos para que podamos pasarlo bien juntos, puede ser una de las tareas de los abuelos, de acuerdo con nuestros hijos y nuestros nietos. Pequeñas cosas, pero que pueden ser importantes para solucionar varios de los problemas de la convivencia familiar y social de hoy.














