;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

Depende de nosotros

Si nos damos cuenta de que no existen las condiciones básicas para que esto suceda, desde la convicción y el deseo de conseguir los resultados correspondientes, creamos o inventamos situaciones y contextos para que estas condiciones se hagan realidad.


La transformación se puede verificar en cualquier nivel desde el personal, el contextual, el colectivo o desde vibraciones motivacionales o impulsos espontáneos.


Al final, todo es el resultado de un cambio de actitudes que proyectamos al entorno y a los demás. Sea lo que sea, nuestra forma de pensar y de creer facilita que los acontecimientos se verifiquen de acuerdo con nuestra creencia sea esto en sentido positivo o en sentido negativo.


Si pienso y creo que no puedo hacer algo, en definitiva ni siquiera lo intento y si lo intento lo hago de forma insuficiente que no me permite conseguir resultados positivos ya que no pongo entusiasmo y verdadera acción y emoción.


Esta es la base de la mayor parte del éxito de las personas más significativas en nuestra sociedad. Según encuestas que se han efectuado en varios países, esto depende del pensamiento creativo positivo o de la convicción de que se puede.


Si pensamos que podemos cambiar, o mejor dicho que podemos dirigir nuestra acción para la consecución del cambio deseado, crearemos automáticamente contextos personales en que ese cambio se hará posible; crearemos situaciones en las cuales estaremos motivados para actuar de una forma determinada. Crearemos, en definitiva, nuestra motivación y nuestra acción al mismo tiempo.


Las personas podemos redescubrir en nosotros y en los demás, el valor de ser personas y seres humanos por el sólo hecho de serlo, podemos reinventar nuestras relaciones con nosotros mismos, con nuestros hijos y nuestros nietos y más personas de nuestro entorno, compartiendo con ellos las experiencias positivas de este descubrimiento.


Desde esta perspectiva positiva de nuestras posibilidades, todos podemos ser, para nuestros seres queridos, un ejemplo de personas positivas y auto-realizantes, dueñas de su propia percepción de la vida y de sus relaciones.


Actuando en acción y desde este reconocimiento y esta conciencia de ser capaces, poco a poco, superamos los condicionamientos emocionales existentes para entrar en una dinámica abierta de búsqueda e implementación de nuestros potenciales como personas.


Actuando en acción podemos reinterpretar lo que pensamos y lo que podemos ser; podemos obtener unos resultados que nos acerquen a una dinámica de personas auto-realizantes y de autoestima elevada; podemos conseguir día a día la maduración de las distintas facetas que nos distinguen como personas en el entorno en que nos movemos.


Cuando nos damos cuenta de que tenemos la capacidad de dirigir nuestra propia posibilidad de cambio y de actuación conseguimos ver, reconocer y aceptar nuestra importancia y nuestra valía personal, social y profesional. Vamos aprendiendo a mirar el mundo desde unas perspectivas del género humano basadas en el apoyo, respeto, afectividad, desarrollo, aprendizaje y crecimiento personal y social en continuo desarrollo.


A este punto, nos acercamos a la condición de asumir la responsabilidad de ser nosotros mismos y nos iremos sintiendo más seguros en nuestras actuaciones y proyectos. Llegaremos a tener un auto-concepto suficientemente positivo y llegaremos a sentirnos integrados en cualquier grupo con nuestras posibilidades y potenciales de actuación y de éxito. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que somos personas competentes en nuestro campo de interés, capaces de comunicarnos tanto con nosotros mismos como con los demás y que tenemos además imaginación y capacidad de visualizar y de imaginar situaciones para luego hacerlas realidad desde la perspectiva del pensamiento creativo.


Con la jubilación, las personas nos vamos dando cuenta de que el crecimiento y el rumbo que queremos darle a nuestra vida de ahora en adelante dependen de nosotros. Poco a poco, vamos reconociendo que, por debajo del rol que estamos todavía interpretando en nuestro día a día, existe un ser humano auto-realizante y con un gran potencial de éxito y de felicidad que posiblemente no hayamos reconocido antes de jubilarnos. Descubrimos cada día más que podemos tomar en nuestras manos el timón para salir de las posibles corrientes contrarias de nuestro entorno que podamos encontrar de vez en cuando.


Descubrimos que el crecimiento personal de la persona es ir renunciando a las limitaciones de nuestro entorno para entrar en una dinámica de autodesarrollo, de continua mejora de nuestra actuación vivencial y de asunción de nuestra completa responsabilidad hacia nuestra vida y nuestras acciones.


El objetivo es realizar un nivel de autoestima suficiente a nivel personal y social. Tenemos que permitirnos ir realizando ese cambio desde el convencimiento de que es posible y de que tenemos los recursos propios y el apoyo de los demás para hacerlo realidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>