Según nos hayamos acostumbrado, a menudo desde la infancia, las personas nos comunicarnos con nosotros mismos y con la gente de nuestro entorno de forma que nos permite crear mejor o peor convivencia y satisfacción en nuestro día a día.
Si no nos encontramos satisfechos de cómo lo hacemos y de cómo nos sentimos haciendolo, tenemos la posibilidad en cualquier momento de modificarlo desde la práctica.
Empezamos con darnos cuenta si y cuando solemos utilizar un tipo de comunicación más o menos positivo o negativo. Por ejemplo:
Comunicación positiva Comunicación negativa
• alabanzas descalificación
• cumplidos tacos /palabrotas
• refuerzo sarcasmo
• agradecimiento ironía
• sinceridad reírse de
• confianza quejas
• simpatía humillar
• humor (reírse con) levantar la voz
• sugerencias /recomendaciones etiquetamientos
• compartir buenas noticias insultos
• palabras de bienvenida mentiras o manipulación
• apoyo culpabilizar
• aceptación generalizar
• afecto comparar
Comprobemos cuantas palabras positiva decimos cada día y en que contextos y cuantas de carácter negativo y saquemos nuestras conclusiones de lo que podemos y necesitamos cambiar diariamente y de lo que podemos hacer al respecto, empezando ya hoy.














