;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

COMPRENDER Y PERDONAR

El otro día, en un grupo de encuentro que organizamos periódicamente, una contertuliana, Alicia, compartió que estaba furiosa con su hija por decirle: “de una cosa puedes estar segura y es que no voy a educar a mis hijos como lo hiciste tú“. Se sentía herida. Después de tantos sacrificios, preocupaciones e ilusiones, ahora esta le salía con estos sentimientos y evidentemente resentimientos.

Comentó que no se la iba a perdonar nunca. Además  no volvería a llamarla hasta que le pidiera disculpa y hasta este día no lo había hecho. Por otro lado, añadió que echaba de menos su compañía y también la de sus dos nietos. Los niños rellenaban una parte de su vida que no quería perder. Nos pidió a los demás que la aconsejáramos.

Muchos sugirieron que por una frase, aunque tan dura como esta, no merecía la pena echar a perder una relación tan importante. Algunos sugirieron que seguramente su hija no pensaba de veras lo que había dicho y había hablado desde un momento de mal humor.


Alguien, sin embargo sugirió que, a lo mejor la hija continuaba teniendo unos fuertes rencores hacia su madre por algo que recordaba de su infancia o adolescencia. 


Unos cuantos comentaron que lo mejor sería hacerle saber a su hija que sus palabras la habían herido y que quería hablar para aclarar sobre el porqué las había dicho. Esta explicación les serviría a ambas para aclarar sus sentimientos mutuos y comprender el porque sus relaciones mutuas no eran buenas.


Creo que es un tema que afecta a mucha gente y que merece mucha reflexión y me encantaría recibir sugerencias de los lectores al respecto. ¿Qué harían Uds. en un caso parecido?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>