La figura del entrenador o coach es la de una persona que acompaña a otra, u otras, en su trayectoria de aprendizaje y crecimiento para conseguir cambios en su propia actuación profesional y en su vida personal.
Les ayuda a buscar ellos mismos la forma de ser más eficaces, dinámicos, productivos, creativos, asertivos, proactivos… en su vida personal y de relaciones, con las repercusiones correspondientes en su actuación profesional.
En definitiva el entrenador o coach ayuda y acompaña a los miembros del equipo en la búsqueda de su propio autoconocimiento como personas y como jugadores. Les ayuda a mejorar su autoestima realizando sus propios descubrimientos sobre sus puntos fuertes o características positivas, como personas y como profesionales. Al mismo tiempo, actúa como elemento de refuerzo para prever, reconocer y superar las barreras emocionales que interfieren en sus actuaciones especificas. El equipo aprende a trabajar en equipo, apoyándose mutuamente y reforzándose los unos a los otros, así descubren lo bien que lo hacen y encuentran juntos las mejores soluciones cuando se dan cuenta de que han fallado en algo.
El sistema se ha estado aplicando en la preparación de directivos y ejecutivos de grandes empresas y se está extendiendo a muchísimos campos sociales.
El tema del entrenamiento o coaching, visto en grandes líneas, se puede aplicar a lo que puede ser la actuación de un abuelo como persona que, sin el objetivo de educar a sus nietos: les entrena y acompaña en su camino para que consigan una formación como aprendices de vida y como fuentes de elementos de refuerzo permanente en su crecimiento y educación.
El abuelo como coach deja en las manos del nieto o nietos el propio aprendizaje, motivación y búsqueda de nuevas perspectivas, alternativas y soluciones en sus propias situaciones vivenciales. No interfiere con la educación de los padres sino que la complementa mejorando la autoestima de los niños.
Para ser “coach”, el abuelo, igual que el mismo profesional del tema tiene que hacer primero una labor de autocoach. Esto quiere decir que tiene que llevar a cabo su propio trabajo personal de autoconocimiento y sanación emocional, con el fin modelar y facilitar el refuerzo de la actuación de sus nietos como coachees.
El coach actúa desde una serie de preguntas que dirige al “coachee” o “cliente” y que le motivan a cuestionarse su propia forma de actuar sin mediar críticas ni positivas o negativas. Le ayuda a reconocer su espacio para comunicarse y relacionarse consigo mismo con vista a descubrir la respuesta que más podrían motivarle para actuar con éxito.
Estas preguntas no buscan que el coachee se sienta criticado, sino que le abren a reconocer, en su propio entorno, fórmulas para ayudarse a sí mismos y a elevar su propia autoestima.
Por ejemplo, el abuelo coach de sí mismo se pregunta ¿Qué es lo que quieres modificar en tu propia forma de relacionarte con tu nieto cuando ves que este se encuentra triste o preocupado por algo? Otra pregunta podría ser: ¿Cómo piensas que un comportamiento alternativo sería más eficaz para que ambos os podáis sentir más cómodos y a gusto en ocasión de las comidas?
El coach no da soluciones sino que con las preguntas facilita al coachee una búsqueda y el propio descubrimiento de alternativas. El coachee es la persona que mejor se conoce a sí misma y conoce sus propias reacciones emocionales en los distintos contextos.
Una vez escuchadas las respuestas, el coach anima al coachee a profundizar en el tema y a crear él mismo los detalles de lo que podría hacer para mejorar la situación. Puesto que la solución viene directamente del coachee, los descubrimientos de éste, con respecto a su propia capacidad de crear cambios importantes para él, hacen que se sienta bien consigo mismo.
El coachee aprovecha la situación para reforzarle con comentarios positivos y de refuerzo que le motivan a la búsqueda de una mejora contínua.
Si el coach diera consejos, le quitaría al coachee la satisfacción de ser él mismo el creador de sus propias soluciones y se crearía una dependencia que no le ayudaría a entrar en acción para su aplicación en el contexto.
Si quieren que les profundice el tema, quedo a su disposición; ya que es algo que personalmente me encanta y sé que es muy útil en todos los casos.














