Celebrar es una combinación de jubilo, satisfacción, amor y gratitud. Sirve para expresar la esencia de la vida y compartir la satisfacción de la misma con las personas que queremos y para comunicar a todo el mundo que estamos orgullosos de lo que hemos hecho o hemos conseguido, hacemos y conseguimos diariamente.
El objetivo de nuestra vida es de aprender a vivir en un estado constante de celebración . Todos los días tenemos razones válidas para celebrar nuestra vida y es importante nos fijemos en ello y que lo hagamos lo más frecuentemente posible en lugar de limitarnos a hacerlo solo de vez en cuando.. Cada uno de nosotros tenemos un sin fin de razones para celebrar la vida, la naturaleza, nuestras personas queridas y todo que hemos recibido y continuamos recibiendo de forma cotidiana. De todas estas cosas podemos dar las gracias o, simplemente fijarnos en ellas y pararnos a reconocerlas.
No desestimemos el poder de la celebración . Es uno de los grandes secretos para poder crear una vida alegre, prospera y satisfactoria . Si queremos tener éxito necesitamos en primer lugar aprender a tener gratitud. La gratitud nos abrirá las puertas para recibir más y lo hará de una forma constante en nuestra vida.
Muchos de nosotros, no tenemos la costumbre de celebrar los pequeños acontecimientos de nuestra vida de los cuales estamos satisfecho o hasta orgullosos. La mayoría solemos celebrar situaciones muy especiales o importantes.. Sin embargo, merece la pena celebrar , fijarnos y agradecer también las pequeñas cosas ya que hacerlo nos ayuda a conseguir cosas más importantes.
Celebrar quiere decir darnos el permiso a nosotros mismos de parar durante el día para poder disfrutar más plenamente de lo que ya hemos conseguido . Nos da la oportunidad de volver la mirada atrás y al mismo tiempo saborear el momento presente. Nos ayuda a recordar lo que hemos hecho hasta ahora que nos ha hecho sentir bien y darnos cuenta de lo que funcionó y lo que no funcionó así como de lo que queremos volver a hacer y lo que no queremos volver a repetir en el futuro.
También da la ocasión a los demás de congratularse con nosotros, aceptando que hemos trabajado para conseguir lo que estamos celebrando y que nos las merecemos justamente por lo que hemos hecho..
En estas fiestas abramonos a celebrar, hacer regalos aunque sean solo de una sonrisa, una caricia, un beso o un palabra amable, una alabanza y un gesto de refuerzo para todo el mundo con los que nos relacionamos. Es la mejor forma de celebrar nuestra propia vida.














