;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

INVENTARIO PERSONAL

Vamos a efectuar un inventario de nuestras habilidades, capacidades y virtudes. Puede que nos vaya a costar un cierto esfuerzo ya que no estamos acostumbrados a hacerlo, pero no hace falta que sea todo de golpe. Puede ser la tarea de varios días y podemos hacerlo solos o pedir la ayuda de familiares, compañeros y más gente de nuestro entorno.

Cualquier mensaje que recibamos en nuestra búsqueda del autoconocimiento nos ayuda a entrar en una dinámica personal, social y profesional distinta a la que tenemos asumida. No es una labor de un día. Démonos tiempo y espacio.

Podemos organizar parte del inventario de forma lúdica, utilizando metáforas, parábolas, historietas, cuentos y otros elementos simpáticos y motivadores. No olvidemos que reírnos de nosotros mismos es bueno, siempre que no se transforme en sarcasmo; quita ansiedad y nos evita encontrarnos en manifestaciones egocéntricas o narcisistas.

En la búsqueda, nos iremos enterando de cosas en las cuales no nos habíamos fijado antes. Podremos recibir feed back o retroalimentación sobre formas distintas de actuar en acción, sobre cómo evitar caer en situaciones negativas o cómo crear preferentemente las positivas a partir de hoy. En el momento en que vayamos tomándole gusto a la labor de autoconocimiento, nos iremos enviando nuevas ideas, sugerencias y soluciones insospechadas anteriormente.

Hacer el inventario, por lo tanto, no es sólo un medio para auto-conocernos, sino también es una referencia directa para motivarnos a modificar en acción y, desde lo positivo, nuestro propio comportamiento y actuación en cualquier campo que nos interese.
Por ejemplo, desde el inventario podemos darnos cuenta del tipo de organización mental que tenemos, en general o en contextos particulares. Si tenemos alguna curiosidad o duda especifica sobre nosotros mismos, podemos ampliar el inventario a situaciones particulares de nuestra práctica  vivencial de cada día, como:
¿Hacemos gimnasia todas las mañanas? ¿Somos ordenados en nuestra actuación diaria? ¿Cuál es la forma de mantener nuestra habitación, nuestro estudio, nuestra oficina? ¿Qué detalles recordamos de cómo nos relacionamos en situaciones determinadas, con amigos, en casa, en el trabajo, en nuestro tiempo libre, etc.? ¿Qué tipo de comida preferimos? ¿Cómo reaccionamos delante de las dificultades? ¿Cómo nos llevamos con nuestra pareja, con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestros compañeros y demás personas de nuestro entorno, etc.?

Démonos unas respuestas lo más libres y sinceras posibles, sin dejarnos interferir por preconceptos o juicios negativos. Nos daremos cuenta de cómo lo estamos haciendo y descubriremos posibilidades alternativas de llevarlo a cabo de forma más efectiva, si así lo decidimos.

Cada día podemos efectuar una o más acciones con respecto a nuestro comportamiento y pensamiento. Poco a poco, desde la conciencia de cómo estamos acostumbrados a actuar en los distintos contextos en que nos movemos, nos iremos motivando para ampliar nuestro radio de acción positiva con referencia a todo lo que nos preocupa e interesa.

De ahí podemos entrar en unas dinámicas de crecimiento que nos ayude a salir de nuestros miedos, control, timidez, sentido del ridículo, rechazo, no aceptación, pertenencia insuficiente o escasa competencia.

Desde la compilación del inventario podemos aprender un sin fin de oportunidades y contextos para aclararnos lo que nos conviene o interesa a partir de hoy.
También podemos utilizar nuestras interacciones con los demás para buscar y reconocer cosas positivas en ellos y desde ellos en nosotros y viceversa. Así tendremos la oportunidad de ampliar mutuamente nuestro balance.

De esta forma, vamos creando diálogos que nos ayudan a mejorar nuestras relaciones de enriquecimiento mutuo e ir creando contextos en los que podamos reconocernos y realzar unas características positivas en las que no nos habíamos fijado antes.
A continuación indicamos algunas de las técnicas que podemos utilizar para la búsqueda del mayor número posible de información positiva y de datos sobre nosotros mismos y sobre los demás.


• Enfocar la atención en situaciones personales de conjunto dentro del trabajo, la familia, los amigos, el bienestar, la espiritualidad, etc.
• Aprender sobre nosotros sin juicios y expectativas. Aprendemos de los unos y los otros.
• Ver nuestra realidad como un viaje continuo y no desde la perspectiva de la destinación que nos fijemos.
• Mejorar nuestras relaciones con nosotros mismos.
• Darnos cuenta de lo que no nos gusta sin sentirnos mal con nosotros mismos.
• Reconocer y evitar actitudes de auto-sabotaje que nos hagan sentirnos culpables o víctimas.
• Congratularnos con nosotros mismos por lo positivo que reconocemos en nuestro comportamiento y actitudes.
• Darnos cuenta de que haciendo esta labor nos comprometemos con el éxito.
• Reconocer los aprendizajes, preparamos para la acción y aceptar la ayuda de las personas que nos pueden apoyar y reforzar. Ser honestos con nosotros mismos,  proactivos; asumiendo nuestras responsabilidades y  conectando con las posibilidades.

Todo lo anterior va a multiplicar las posibilidades de sentirnos a gusto con nosotros mismos y el consiguiente bienestar en nuestras relaciones con los demás.
Enhorabuena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>