De alguna forma, lo que leí me ayudó a ver desde otra perspectiva lo que me ha estado pasando desde algunos días y me sentí muy aliviado y motivado a hacer lo que podía hacer.
Le pedí a Dios valor
y Dios me dio dificultades
para fortalecerme.
Le pedí sabiduría
y dios me dio problemas
para aprender a solucionarlos.
pedí prosperidad
y Dios me dio cerebro y manos para trabajar.
Pedí coraje
y dios me dio peligros para superar.
Pedí amor
y dios me dio personas para ayudar.
Pedí favores
y Dios me dio oportunidades.
Total, no recibí nada
de lo que pedí ,
pero recibí todo
Lo que necesitaba.
Al leer estas frases, estuve revisando mis sentimientos y emociones de las semanas pasadas.
Me encontré con que, sin pedirlo había aprendido muchísimo de mi mismo.
Había dejado una cierta arrogancia en mi camino y adquirido una humildad sana y alentadora.
Me había dado cuenta del cariño de un montón de personas. Descubrir que me quieren ha sido una gran satisfacción y me ayuda a quererles más profundamente de mi parte y a quererme a mi mismo por hacerlo.
Descubrí lo que había hecho y está haciendo mi pareja por mi y, de paso, lo que puedo hacer yo mismo por ella de hoy en adelante.
Aprendí a dejar de darle importancia a cosas y situaciones que no la tienen y a reconocer el valor de un sin fin de cosas a las cuales no había hecho caso anteriormente.
Decidí ser mucho más agradecido al Creador por lo que tenía y me confirmé en mi deseo de reconocerlo, utilizarlo y disfrutarlo más en mí día a día.
Renové mi compromiso de hacer todo lo que puedo para ayudarme a mi mismo y para ayudar a los demás a aceptar nuestra propia realidad y a utilizarla de la mejor forma en beneficio nuestro y de todos.
Todo esto era algo que necesitaba y que desconocía.
Por ello: ¡GRACIAS!!! Señor o Universo o lo que cada uno interpreta por Dios.














