;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

Pequeñas acciones que no cuestan nada

No hace falta que sea algo importante o caro. A menudo, una pequeña acción que no nos cuesta nada o muy poco a nosotros, sin embargo, crea bienestar y gratitud en quien lo recibe. La gente agradece no solo el regalo sino, y más todavía, la atención que les demostramos con nuestra acción en particular si no se la esperaba.
A menudo no lo hacemos porque pensamos que las personas no están abiertas a recibir un regalo o una cortesía de desconocidos. Muchos pensamos que nos van a rechazar y por consiguiente evitamos hacer lo que, a veces, nos gustaría hacer en este sentido.

Por otro lado, no nos fijamos en que cualquier acto de cortesía que hacemos hacia los demás nos hace sentir bien a nosotros mismos, en primer lugar, por lo que acabamos siendo lo primeros beneficiarios.

Así compartir una sonrisa es algo que crea bienestar y crea una respuesta muy bonita en las otras personas que se sienten reconocidas y que responden la mayoría de la veces con otra sonrisa.
También vale hacer una alabanza por lo que ha hecho la otra persona  dando un reconocimiento y un refuerzo que el otro agradece en particular si no está acostumbrado a manifestaciones de este tipo. O simplemente hacer pequeños regalos de algo que sabemos les va a gustar, como, por ejemplo, regalar  un bombón de chocolate que en general gusta a la mayoría de las personas.

El otro día vi. la oferta “Todo a un Euro” en el Supermercado Al Campo que incluía unas cajas de bombones estilo Ferrero Rocher, con cada bombón en su envoltorio de papel dorado. Pensé que era una magnifica  ocasión para distribuir bombones a personas con las cuales nos cruzamos  diariamente y que pasa su vida trabajando para el publico y por lo tanto para  nosotros y que,  a menudo, no recibe reconocimiento del publico por su labor.

Compré unas cuanta cajas y cada día me llevaba en el bolsillo unos bombones que iba entregando después de preguntar antes si querían un bombón.

Empleados de oficinas de tramites, conductores de Autobús, cajeras de supermercado o cinemas, repartidores de folletos o periódicos a la entrada del Metro, basureros, empleados de los parking, empleado de la limpieza de la calle. A cada uno les encantó la oferta que acompañaba con una sonrisa y todos aceptaron con gusto, gratitud y una gran sonrisa de su parte el regalo del bombón. Mi gesto creó en la mayoría de los casos una simpatía mutua e hizo que los homenajeados se sintieran bien durante un momento y que yo mismo disfrutara a tope haciéndolo. Solo un conductor de autobús rechazó la oferta ya que tenía diabetes pero le gustó el gesto y me dio las gracias igualmente añadiéndole su sonrisa.

A un cierto punto, terminé las cajas que había comprado en la oferta del supermercado  y decidí comprar otras a su precio normal ya que merecía ampliamente la pena.

Si lo probáis, veréis como os vais a sentir fenómeno haciéndolo y estáis marcando una pequeña y dulce diferencia en vuestra vida y en  la vida de los demás.
Un gran abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>