;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

Reflexiones sobre el autoconocimiento y el inventario personal

Sea cual sea la edad que tengamos y la situación emocional y física en que nos encontremos, es importante preguntarnos quiénes y cómo somos en cuanto personas y en cuanto padres, abuelos, artistas si nos dedicamos a alguna actividad artística,  jugadores de dominó o de algún juego de cartas si es esto lo que nos interesa, voluntarios para ayudar a los demás, personajes públicos si desarrollamos alguna actividad publica dentro o fuera del voluntariado, cocineros si cocinamos en nuestra casa o fuera, amos o amas de casa, jardineros, guías turísticas voluntarios si nos hemos inscrito a estas actividades, miembros de grupos de trabajo de cualquier tipo, administradores de nuestra propia hacienda familiar o de otras si esto es lo que nos ocupa, deportistas dentro una o más de las actividades deportivas que nos gustan o de los clubes que existen de apoyo a deportistas.

En definitiva, nos interesa evaluar, desde la perspectiva positiva de que somos personas activas, todas nuestras actividades, no para criticarnos enfocando en el hecho de que pensamos que no hacemos mucho o no hacemos lo suficiente, sino para congratularnos con nosotros mismos por lo que hacemos, sea lo que sea, y por el hecho de hacerlo. Esto nos refuerza en nuestra búsqueda de hacerlo mejor basada en que podemos y somos capaces si nos motivamos.

¿Qué es lo que pasa cuando conseguimos sentirnos bien con nosotros mismos por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que conseguimos? Pensémoslo un momento:

• nos sentimos más valiosos e importantes. 
• nos sentimos más seguros de lo que podemos o no podemos hacer
• nos sentimos más competentes
• nos abrimos más a las posibilidades
• nos responsabilizamos más de lo que hacemos y de cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás. 
• aceptamos más fácilmente a los demás y a su forma de ser
• nos damos cuenta de que estamos aprendiendo y esto, nos hace sentir más satisfechos y realizados.
• mejoramos lo que nos decimos a nosotros mismos
• nos sentimos más optimistas y positivos
• mejoramos nuestra forma de comunicarnos con nosotros mismos y con los demás.
• Sonreímos y nos reímos más a menudo.


En otras palabras, mejoramos lo positivos para poder ser ”MAS” felices.


Estos resultados coinciden con los que se consiguen cuando trabajamos nuestra autoestima y es importante que nos demos cuenta de esta coincidencia ya que nos permite simplificar la labor de sentirnos más felices por acciones puntuales que, a veces, pueden parecernos difíciles o complicadas. Podemos enfocar esta labor desde lo que hacemos y lo que podemos hacer para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás, empezando con acciones puntuales concretas y eficaces y actuadas desde el hoy y solo para hoy. 


Actuar para sentirse bien es muy diferente de actuar para no sentirnos mal. Si el objetivo es el de sentirse bien, no nos limitamos a una búsqueda de la supervivencia, aguantando el tipo y capeando situaciones que consideramos negativas. Buscamos la forma de conseguir lo que queremos hacer y mejorar lo que estamos ya haciendo simultaneando la practica de la convivencia con actuaciones practicas y positivas desde el sentido de ”vivir” activamente y de forma creativa y asertiva.

En lugar de aguantar o hasta reaccionar a situaciones que no nos agradan, nos motivamos a crear situaciones alternativas que nos satisfagan y nos motiven más. Buscamos nuevos caminos y nos abrimos a ser pro-activos para descubrir y generar situaciones nuevas e inusuales que nos lleven a una buena convivencia en lugar que a enfrentamientos que nos hacen sentir mal. Se trata de una labor consciente y es importante que nos fijemos en como nos sentimos haciéndolo.

Cuando nos sentimos a gusto, el sistema inmunológico se refuerza y conseguimos una mejora en nuestra salud física unida a una motivación a cuidar más de nosotros mismos. Para que estos resultados sean operativos, sin embargo, necesitamos ser conscientes de los mismos. Necesitamos crear el espacio necesario para que lo que vayamos consiguiendo pueda actuar dentro de nuestro propio subconsciente, desactivando tendencias a la autocrítica destructiva y  al auto-sabotaje que nos hacen sentir mal.

Es una labor personal cuyo primer paso es aceptar que si queremos y pensamos que podemos, podemos en efecto hacer un montón de cosas que nos gustan y mejorar las que ya estamos haciendo.
En las próximas entregas iremos haciendo unos inventarios de nosotros mismos que nos ayuden a auto-conocernos y, desde ahí, modificar algunas cosas que decidimos nos interesan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>