Cuido las pequeñas satisfacciones en las relaciones con mis padres. Nos fijamos en cómo nos comunicamos desde el cariño y el aprecio mutuos.
Quiero a mis padres, mayores, les ayudo mantenerse activos, motivados, abiertos a las posibilidades y a lo que les puede ayudar a ayudar.
Con mis padres, sanamos situaciones pasadas sin aclarar hablando de ellas desde el perdón, el aprecio, el interés y el respeto mutuos.
Ayudo mis padres con el ordenador cuando me lo piden.
He conseguido que aprendan a utilizarlo y conectarse e Internet.
Les doy explicaciones con cariño de forma sencilla para que se sientan bien en acción.
Con mi pareja promovemos las buenas relaciones de nuestros respectivos padres como co-abuelos. Todos colaboramos hacia lo mejor para todos.
Con mi pareja, invitamos nuestros padres a participar en nuestro equipo familia. Les implicamos agradecidos y respetando su tiempo libre.
Cuando observo que estoy ayudando mis padres a sentirse a gusto, me siento satisfecho y esto me motiva a continuar haciéndolo. Lo hablamos.
Cuando busco como mejorar mis relaciones con mis padres, me motivo a mejorar mi propia forma de relacionarme conmigo mismo y con mis hijos.
Hablo con mis padres de cuidar nuestro cuerpo. Les insto a que hagan ejercicios y tomen descansos regulares. Lo aplico yo mismo en mi vida.
Como todos, mis padres, tienen sus hábitos y costumbres. Los reconozco y acepto sin reprochárselos. Hablamos de como convivir con ellos.
Relacionándome con mis padres, aprendo a relacionarme mejor conmigo mismo y con mis hijos.














