;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

SER TRANSPARENTES

Ser tranparente es permitir que toda nuestra dulzura, afecto, cortesía, comprensión, generosidad y apertura que tenemos por el hecho de ser personas y seres humanos, aflore, desabroche, transborde y lo reconozcamos como parte importante de nuestra forma de ser.

A menudo, sin embargo, la mayoría de nosotros decide no actuar desde esta perspectiva y enfocamos nuestra atención preferente en características negativas que no nos ayudan a sentirnos bien.

Preferimos la dureza de la razón a la belleza que representa nuestra propia fragilidad humana. Preferimos el nudo en la garganta escondiendo las lagrimas que a veces brotan de nuestro ser y que nos pueden aliviar en momentos difíciles.

Preferimos perdernos en una búsqueda con respuestas inmediatas a simplemente admitir que no sabemos, que tenemos miedo pero que podemos aprender y estamos aprendiendo y disfrutamos haciéndolo.

Por más doloroso que pueda ser, preferimos construir una máscara que nos distancia cada vez más de quien y quienes realmente somos y mantener una imagen que no representa a veces quienes realmente somos y queremos ser. No arriesgarnos a descubrirnos a nosotros mismos y así nos vamos envolviendo más y más en palabras, actitudes y sentimientos que no nos representan y ya no sabemos dónde está nuestra dulzura, nuestro amor más intenso, nuestra generosidad y creatividad del momento presente. No nos abrimos al perdón a nosotros mismos por lo que nuestra razón nos dice que tenemos que hacer, aunque no sea bueno para nosotros.

Con el pasar de los años, muchos de nosotros vamos descubriendo que vivimos en un vacío frío y oscuro que no nos permite percibir que podemos compartir con los hermanos nuestra dulzura, compasión y comprensión y, a veces, nos sentimos solos, tristes y lloramos bajito antes de dormir.

En un silencio que nos lleva a la nostalgia de nosotros mismos, de aquello que pulsa dentro de nosotros, mas que no tenemos coraje de mostrar a aquellos que amamos perdemos la ocasión de salir y vivir en la luz.

Hemos aprendido que es mejor tomar represalias, atacar, agredir, acusar, criticar y juzgar que simplemente compartir nuestros sentimientos y decirnos a nosotros mismos y a los demás¨ Tú me estás hiriendo, ¿Puedes parar por favor?

Hemos aprendido que decir esto es ser débil, es ser bobo, es ser menos que el otro, cuando en realidad, si dejamos que nuestra razón se pare a escuchar también a nuestro corazón, podríamos evitar muchos momentos de dolor y de infelicidad.

En lugar de tener miedo de las confrontaciones, sugiero que dejemos explotar nuestra dulzura, que consigamos no contener el llanto, ni la carcajada, no esconder tanto nuestro miedo, no desear parecer tan invencibles. Que consigamos no controlar tanto nuestras emociones y confiar más en la aceptación y en el cariño de los demás.

Recordemos que la vida es corta y que la tarea de vivir a menudo no es fácil y, cuando comenzamos a aprenderla, ya es casi hora de partir.

Démonos el permiso de aceptar que todo pasa y que podemos vivir, sentir, amar y ser transparentes siendo nosotros mismos.

Este momento que vivimos puede ser de mucha alegría o de dolor y, en cualquier caso, va a pasar y nosotros podemos y debemos seguir hacia delante, sin mirar para atrás, siempre transparentes porque todo pasa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>