• Practica interpretar lo que te pasa de forma positiva. A veces lo trágico no son tanto las situaciones como el modo de interpretarlas. Es posible que cambiando la forma de ver los conflictos se reduzca tu malestar y puedas elaborar otras soluciones.
• Dedica una parte del día a alguna actividad de ocio sin remordimientos por lo que haces: Leer, ir al cine, hacer deporte, escuchar música. Date el permiso a ti mismo.
• Dedícales un tiempo de ocio a tu familia y a tus amistades, desconectando de las obligaciones. Durante la semana dedica un día entero a descansar y realizar actividades que te gustan y que no tengan ninguna relación con tus obligaciones habituales.
• Practica un deporte. Beneficia tu salud cardiovascular y te ayuda a quemar calorías. Sirve como relajante y elimina tensiones. Si te gusta caminar, aprovecha para hacerlo en los desplazamientos al trabajo, a la compra.
• Acostúmbrate a dejar el coche aparcado siempre que no te sea indispensable.
• Para darle más intensidad y/o regularidad a tus ejercicios acude a un gimnasio en donde también podrás encontrar saunas y salas de masaje.
• Si te gustan y practicas los deportes de equipo, juega si puedes disfrutarlo con pretensiones competitivas, pero evita crear enfrentamientos personales con los oponentes.
• Acostúmbrate a admitir y a demandar la retroalimentación o feed back por lo que haces, así como a expresar honestamente tus puntos de vista.
• Pide ayuda a las personas de tu entorno. Pedir ayuda es una muestra de reconocimiento a la otra persona. El desahogo con terceros mitiga frustraciones. Es sano ser algo egoísta. A veces hay que decir, no. Resulta imposible complacer a todo el mundo. Al mismo tiempo, no permitas que los demás te presionen, te manipulen, ni te impongan unos criterios en contra de los tuyos.
• Intenta cuidar tu vida sexual periódicamente, sin apresuramientos y sin rutina.
• Evita el resentimiento y el rencor. No te ayudan a avanzar. El perdón, la comprensión, la tolerancia resultan ser la mejor opción para resolver algunos conflictos.
• Cuida de ti mismo. La mejor forma de cuidarse a sí mismo, es la de crear nuestros propios hábitos y una rutina diaria que incluya la atención a la mente y al cuerpo. Podemos encontrar una gran cantidad de técnicas y ejercicios hasta que encontremos los que nos vengan bien y que nos motiven a instalarlas sin fricciones en nuestra vida diaria.














