“En una discusión alrededor de una mesa redonda sobre religión y libertad, nos cuenta el Teologo Boff: me permití preguntarle al Dalai Lama, no sin una cierta malicia: Santidad, ¿cuál es la mejor religión? Pensé que me respondería: El Budismo tibetano o las religiones orientales que son mucho más antiguas que el Cristianismo”. El Dalai Lama hizo una pausa, me sonrió y mirándome a los ojos me contestó: “La mejor religión es la que nos acompaña más cerca de Dios. Es la que nos ayuda a ser mejores personas”.
Recordando mi malicia en hacerle la pregunta y para salir del paso frente a una respuesta tan sabia, le pregunté: ¿Qué es lo que me hace mejor? Él me contestó:Todo lo que te hace:
Más compasivo
Más sensible
Más independiente
Más amoroso
Más humanitario
Más responsable
Más ético.
La religión que hace esto para ti esta es la mejor religión. Me quedé en silencio por un momento, maravillado y he estado pensando hasta hoy sobre su sabia e irrefutable respuesta. El continuó: “No me importa cual sea su religión y si es religioso o no. Lo que de veras es importante es su comportamiento con los demás, colegas, familiares, compañeros de trabajo, de comunidad y más personas frente al mundo. Recuerde que el universo es el eco de nuestras acciones y de nuestros pensamientos.La ley de acción y reacción no es exclusiva de los físicos. Es también una ley de las relaciones humanas. Si yo actúo con bondad, recibo bondad, si actúo con malas intenciones recibo maldad.
Lo que nuestros abuelos nos han enseñado al respecto es la pura verdad. Recibirás siempre lo que tu que deseas para los demás. Ser feliz no es cuestión de destino, es cuestión de opciones.
Al final añadió unas sugerencias:
Cuida tus pensamientos porque se transforman en palabras
Cuida tus palabras porque se transforman en acciones
Cuida tus acciones porqué se transforman en hábitos
Cuida tus hábitos por que se transforman en tu carácter
Cuida tu carácter porque formará tu destino y
tu destino será tu vida.
Creo que son unas respuestas y unas sugerencias importantes y que merece que las pensemos, las hablemos y las reflexionemos. Yo, personalmente, he aprendido muchísimo de ellas y de lo que significan.














