;
LinkedIn YouTube
Cabecera El Jubilado Feliz

Una correspondencia vivida

Hola querido Franco,

He sentido mucho no poderte encontrar en ocasión de tu última visita a Roma. Estoy pasando un periodo de hipocondría y depresión y de fuerte ansiedad y angustia.

Tengo la VES alta y,  además, una picazón generalizada en todo el cuerpo, de naturaleza no dermatológica, por la que me han prescrito muchos análisis incluidos unos marcadores tumorales y un tac de abdomen y tórax que me resistí mucho en hacer por las radiaciones.

Cuando yo tenía 20 años tuve un carcinoma a la tiroides y desde entonces estoy siempre en ansiedad y cada pequeño síntoma me asusta. Perdona este e-mail muy médico-angustioso, pero te quiero mucho y quería sentir tu parecer ya que sé que tu también has  tenido cáncer.

Estoy segura que tú podrás ayudarme encontrando como siempre  palabras no sólo de consuelo sino también de gran carga optimista que es lo que necesito.

Un fuerte abrazo,
Micaela


P.D. una nota positiva:  ¡hoy después de salir del hospital, he bajado a la Isla Tiberina y he disfrutado un montón del paisaje, de un sol maravilloso y de una multitud de pequeñas gaviotas.  Y, por un momento, hasta he llegado a pensar que los análisis quedarán bien. Dentro de diez días tendré los resultados y para entonces, quizás haya logrado evitar sentirme tan mal frente a la perspectiva de tener un cáncer.


Ya que me pedía directamente un consejo le contesté:


Querida Micaela,

Siento muchísimo lo que me dices y te estoy muy cercano con todo mi corazón.Ya que me pides consejo, creo francamente que en este punto de tu vida no te ayuda para nada el dejarte coger por la ansiedad y preocupaciones por algo que todavía solo te imaginas. Te crea malestar añadiéndole estrés y miedos que no necesitas en absoluto.

Me gustó tu posdata con tus comentarios sobre tu excursión a la isla Tiberina y lo bien que te sentiste. Has dado en el clavo. Congratulaciones. Mi sugerencia es que busques, crees y encuentres en tu vida otros momentos diarios en que fijar tu atención y darte cuenta, repetitivamente, del placer del momento presente que tu misma estás creando. Hablar de ello con las personas que te quieren cuando compruebas que te hace sentir mejor es también de gran ayuda.

A mi me lo aconsejaron en su tiempo. Busqué la forma de hacer  pequeñas cosas para sentirme bien como por ejemplo ayudar a las personas a mi alrededor; me fijaba en lo que hacían y les  mencionaba las cosas positivas que tenían, felicitándoles y expresando actos de cariño que les podían ser de ayuda para sentirse aliviados y para que se dieran cuenta de ello. Es increíble como se puede conseguir quitarle nuestra atención a lo negativo que podría sucedernos y que no sabemos de momento si va efectivamente a suceder cuando ayudamos a los demás a nuestro alrededor. Nos permite disfrutar el momento presente y darnos cuenta de que hay cosas que posiblemente no podemos cambiar pero que podemos mejorar con una mayor paz mental. Éste tipo de cosas ayudan un montón a superar la ansiedad y a mejorar nuestro  sistema inmunológico y por lo tanto a mejorar la resistencia de nuestro cuerpo a las enfermedades.

Hablarle de ello a las personas que te son queridas desde este punto de vista positivo también ayuda ya que les das espacio para  expresarte cariño y admiración en lugar de compasión. 

De parte mía sabes que puedes disponer de ambos. Un fuerte abrazo y hasta a pronto,
Franco


ESTA ES SU REPUESTA.

Querido Franco,

Te agradezco realmente de todo corazón tus palabras y tu total comprensión de mi estado de ánimo. Te agradezco haber compartido conmigo este momento de dificultad y por encontrar unas palabras que han logrado realmente decirle a mi alma lo que deseaste comunicarme.

¡Yo, de mi parte  estoy poniéndolo todo aunque a veces me descubro ”fagocitando” un montón de dulces quizás para desactivar  mis miedos!

En todo caso, Irek (mi compañero) me ayuda pero yo no quiero tampoco pesar demasiado sobre su emotividad considerando como es de pesado su trabajo (asistente social) a nivel psicológico. Me estoy mentalizando de que todo se solucionará en el mejor de los modos y que este miedo a la respuesta de los análisis deje de condicionar mis días. He decidido buscar y crear, como tú dices,  momentos de ligereza y gozo siempre que pueda a lo largo de mi vida cotidiana y estoy descubriendo que puedo enfrentarme a lo que pueda pasar .

Por el momento, soy tan feliz de poder hablar contigo o, en este caso de poderte escribir y de poder comunicar sea mi malestar que mis alegrías. Como sabes, a menudo con la propia familia resulta más difícil abrirse como lo he hecho contigo, no sé si por un tipo de pudor o también para no darles pensamientos negativos o también para no transmitir ansiedad que vuelva a mi más adelante. Con un verdadero amigo, en cambio, me ha sido más fácil.

Te quiero realmente un montón y me hace un gran bien saber que me has escuchado y comprendido.

Te abrazo con mucho cariño

Micaela


Hoy Micaela me ha telefonado para decirme que los análisis le habían salido negativos y añadió que de esta circunstancia había aprendido mucho de si misma y sobre la importancia de vivir el presente de forma positiva y trabajar para hacerlo lo más placentero posible para si y para los demás. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>