Aprenderse los nombres de la gente que trabaja con nosotros y de los que nos cruzamos en el ascensor y tratarles luego por su nombre.
Estudiar los gustos ajenos y tratar de complacerles.
Pensar, por principio, bien de todo el mundo.
Tener la manía de hacer el bien, sobre todo a los que teoricamente no se lo merecerían.
Sonreír a todas horas. Con ganas y sin ellas.
Multiplicar el saludo, sobre todo a los semi-conocidos.
Visitar a los enfermos, sobre todo si son crónicos.
Prestar libros aunque te pierdan alguno. Devolverlos tú.
Hacer favores y concederlos antes de que terminen de pedirtelos.
Olvidar las ofensas y sonreir especialmente a los ofensores.
Aguantar a los pesados. No poner cara de vinagre escuchándoles.
Tratar con antipáticos aunque lo sean.
Conversar con los sordos sin ponerte nervioso.
Contestar, si te es posible, todas las cartas.
Entretener a los los chiquitines. No pensar que con ellos pierdes el tiempo.
Animar a los viejos. No engañarles como chiquillos, pero subrayar todo lo positivo que encuentres en ellos.
Recordar las fechas de los santos y los cumpleaños de los conocidos y amigos.
Hacer regalos muy pequeños que demuestran el cariño pero que no crean obligación de ser compensados con otro regalo.
Acudir puntualmente a las citas aunque tengas que esperar tu
Contarle a la gente las cosas buenas que alguien ha dicho de ellos.
Dar buenas noticias cuando podemos.
No contradecir por sistema a todos los que hablan con nosotros.
Exponer nuestras razones en las discusiones pero sin tratar de aplastar.
Mandar con tono suave. No gritar nunca.
Corregir de modo que se te note que te duele el hacerlo.
Ayuda a alguien en concreto. Cuando estés en relajacion profunda visualiza a la persona necesitada, mírala como si estuviera sana y en perfecto estado de salud, felíz y contenta. Imagínala riendo y bailando.
La lista podría ser interminable y los ejemplos similares pueden ser infinitos. Aunque sean pequeñas cosas, con muchos millones de pequeñas minucias como estas, entre todos podremos ayudar a que el mundo se haga un poco más habitable.
Sería interesante si cada uno escribimos nuestras propias listas de lo que pensamos podemos hacer desde la perspectiva del amor y nos abrimos a actuar al respecto en nuestro propio día a día y en nuestro propio entorno.














