-Practicar la ayuda a los demás de forma consciente nos permite:
-Promover nuestra salud y nuestro bienestar personal;
-Nos ayuda a sentirnos activos y rejuvenecidos;
-Desde un punto de vista psicológico, representa una apertura del espíritu a una mejor disposición de ánimo con respecto al paso de los años;
-Suscita la curiosidad;
-Estimula la actividad cerebral;
-Reconstituye la memoria y la atención a lo que nos rodea, ampliando nuestra esfera de intereses;
-Impide a la persona de edad avanzada quedarse aislada y sumida en el desanimo, el aburrimiento y la exclusión cultural y social;
-Desde un punto de vista fisiológico, representa movimiento, acción y dinamismo;
-Moviliza el cuerpo evitando que nos entreguemos al inmovilismo, el ”sedentarismo” y a ”vegetar”
-Desde el punto de vista sociológico, permite la integración en grupos dedicados a una labor de ayuda;
-Favorece el encuentro con nosotros mismos;
-Nos lanza a una vida diferente e interesante;
-Nos enseña cosas nuevas y otros estilos de vida;
-Fomenta la convivencia;
-Permite forjar nuevas amistades.
-También se ha comprobado que hacer una labor de voluntariado social permite a las personas mayores tener menos problemas de salud que la población de mayores en general.
-A todo esto se añaden otros beneficios que nos permiten sentirnos más a gusto con nosotros mismos y con los demás.
-La decisión de hacerlo, por otro lado depende de nosotros, por lo tanto los que no estáis en ello, manos a la obra y a sentiros bien además de útiles a la sociedad.














