En los tiempos que corren existe una extendida obsesión por ”arreglar” el cuerpo mediante complejos y sofisticados sistemas, sobre todo en cuanto a la cara se refiere. La cirugía plástica hace su agosto. Es el equivalente a la chapa y pintura de los coches; pero lo importante va por dentro, el motor.
En el cuerpo humano, la parte más decisiva del ”motor” es el cerebro. ”Mens sana in córpore sano” decían ya los Griegos. Gran verdad. Pero qué poco nos preocupamos de desarrollar esa mens. Cada vez se lee menos, se piensa menos, se cultiva menos la cultura en general. Todo es culto al cuerpo y nada más…
Otro elemento importante del ”motor” es el alimenticio. Y eso que nosotros, los españoles, lo tenemos fácil con nuestra rica y maravillosa dieta mediterránea. Pero nos dejamos llevar por el poco digestivo cerdo ibérico y sus derivados y luego viene el temido colesterol haciendo de las suyas.
Uno de los factores más sanos para luchar contra el colesterol, por cierto, es el llamado ”Omega3”; pero en su componente original (frutos secos). No como nos lo quieren hacer ver mediante engañosas campañas publicitarias, en forma de componente de otros derivados lácteos…
Hablando de bebidas, suele ser otro factor distorsionador de nuestra salud. ”Tomamos”,como dicen en Iberoamérica, más de la cuenta. Cualquier ocasión es buena para estar con la copa en la mano. Y a la necesaria e imprescindible agua (dos litros al día, como mínimo), ni caso…
La tercera pata de la deseable salud corporal debería ser la de un ejercicio físico ajustado a la edad, pero en cualquier caso imprescindible. El simple andar es algo estupendo; y el hacer un poco de natación, para nota. Pero claro, a lo más que se suele llegar como esfuerzo ”atlético” es a darse grandes panzadas de sol playero y enseguida al chiringuito a refrescarse (por dentro).
Ahora que comienza el nuevo año y todo son buenos propósitos, convendría comprometerse con hacer ejercicio más asiduamente. Según un estudio de la Universidad de Nueva York a nuestras edades por cada hora de ejercicio físico se puede computar un día más de vida…
Todas estas consideraciones me vienen a cuento de cuando veo a esos personajes famosos que sabiendo la ”alta” edad que tienen, quieren mostrarse como si tuvieran treinta años menos. La auténtica lucha sana por estar bien no pasa por estar cada dos por tres en los quirófanos de cirujanos plásticos. No se dan cuenta de que no engañan a nadie con sus caras estiradas y rellenos fantasiosos. Y olvidan (o más bien no saben) que la auténtica belleza del ser humano está en su alma.
Son sólo eso: ”chapa y pintura”…












