La lectura del último libro de FRANCO VOLI (“El arte de ser abuelo”), junto con la asistencia a un reciente Congreso en Córdoba de Padres de Antiguos Alumnos del Colegio de mi último vástago, me han dado pie a ciertas reflexiones sobre el rol que los abuelos desempeñamos en la actualidad dentro de la difícil y complicada vida familiar, respecto a la ayuda que aportamos en sustitucion de los Padres y en relación al cuidado/atención de los nietos. El tan denostado tema de los abuelos-canguro.
Lo primero que parece claro es la afectación que supone el hecho de que la práctica totalidad de las Madres trabajan ,por lo que la ayuda sustituyendo sus ausencias en horarios laborales se hace muchas veces imprescindible .Muchas Madres trabajadoras ”aparcan” sus bebés a los abuelos antes de irse a trabajar,recogiéndoles al volver. Se les suele denominar “abuelos-guardería”.
Ahora bien,por otro lado la figura del abuelo(a) ha cambiado también lo suyo.De hecho,son (somos) muchos los abuelos que permanecemos en activo laboral; con lo que nuestra disponibilidad se encuentra asimismo mermada en numerosas ocasiones. Además, también frecuentemente y como consecuencia de la cada vez más tardía salida (emancipadora) de casa de los hijos,pues resulta que continúan (continuamos) siendo a la vez Padres en activo. Vamos, algo así como “pluriempleo familiar” lo podríamos llamar. En consecuencia, más limitación para ayudar.
Éste es,pues, el debate: ayuda en qué medida y hasta qué punto. Personalmente lo tengo claro: los hijos son de los Padres y por lo tanto deben ser ellos los que mayormente se ocupen de atenderles. Por supuesto que los fines de semana y en vacaciones están como locos por liberarse y poder hacer una escapadita; pero ello no les debe dar derecho a abusar de los “abus”, quienes como he comentado anteriormente muchas veces se lo merecen y también lo necesitan tanto ó más que los propios Padres. Considerando, además, que la edad les limita su esfuerzo. Un bebé requiere condición física que normalmente un Mayor no suele ya tener.
La “Paternidad responsable” debe pasar por ese esfuerzo que sin duda representa para los Padres seguir ocupándose y atendiendo a sus hijos en su tiempo libre (de trabajo). Puede si no llegar a darse el caso (como por desgracia ocurre muy a menudo) que los hijos traten y conozcan más a los abuelos que a los propios Padres. !Craso error!. Por ello pienso que,aún deseando como estamos estar con ellos (los nietos) ,deberemos hacer de tripas corazón y por su bien renunciar muchas veces a quedarnos a su cuidado y dejarles en manos de sus Padres.
Cuando nuestros hijos tenían quince años nos ocupábamos de controlarles con quien salían,a qué hora volvían a casa,etc. A los treinta y tantos no es cuestión de actuar sobre ello, naturalmente, pero sí de ayudarles a tener esa “paternidad responsable”, como nosotros hemos ejercido con ellos mismos.
En cualquier caso, el debate está abierto y cada cual puede opinar (y actuar) según sus propias ideas y convicciones al respecto. Pero lo del abuelo-canguro no me parece la mejor fórmula…












