Si cuando el Congreso del PP dije que vendían sólo humo, ahora y respecto al más reciente del PSOE tengo que titular como la famosa obra de Blasco Ibáñez.
Caña a la cultura de la vida. Apoyo a vivir en el barro de la cultura de la muerte: aborto y eutanasia…
Según los prebostes del Partido, tres son los problemas que más acucian a la sociedad española: aborto, eutanasia y laicidad. Con lo cual tengo para mí que las encuestas del CIS son una falacia. No recuerdo en ninguna de ellas, jamás, que entre los asuntos que más interesan a los ciudadanos figurasen ninguna de estas cuestiones.
Al parecer, la gente está que no duerme pensando en ellas.
Hombre, ahora que lo escribo (y pienso) la verdad es que seguramente el remordimiento de conciencia no les dejará dormir tranquilos, después de haberse cargado a un ser indefenso (nasciturus o Mayor); o tras no haber dejado en paz a los pobres Cristianos con sus obsesivas y perniciosas ideas de amar a Dios y al prójimo…
Para no tensar mucho la cuerda, aducen que en el Congreso sólo se ha tratado de debatir ideas, no de elaborar programas electorales. Por lo visto, su programa electoral no se forjará en esas ideas emanadas de su Congreso. ¡Delirante!…
Volviendo a la cultura de cañas y barro, voy a plantearles más ideas “progresistas”: ¿Por qué limitar la eutanasia a los Mayores?. Si una persona, aunque sea recién nacida, va a causar problemas a la familia por tenerle que cuidar intensamente (paralíticos, retrasados mentales, etc.,…), pues nada, a aplicar la eutanasia y problema resuelto…
Pero voy más allá. Como lo que el individuo recibe de la Sociedad es justa compensación a lo que él ha aportado, pues parece justo convenir en que se cobre Pensión en proporción a los nuevos cotizantes (hijos) aportados. Así, quien no haya aportado ninguno, no tendrá derecho a Pensión alguna.
¿Es de justicia, no?…












