El reciente y tremendo debate abierto con motivo del nuevo sistema de financiación de las Autonomías,me hace reflexionar acerca del profundo dilema que los humanos tenemos respecto a qué priorizar: si la igualdad ó la solidaridad.En el fondo,esta es la cuestión.
Si se parte de la base (cierta) de que todos somos iguales,no hay duda.Lo que pasa es que con el devenir de la propia vida,ya no todos estamos en las mismas condiciones y circunstancias (dejamos de seguir siendo iguales y pasamos a ser “desiguales”):unos más ricos,otros más pobres,por ejemplo.Y es ahí donde entiendo hay que priorizar la solidaridad para ser más justos y ecuánimes.
Ahora bien,si se prioriza la igualdad sobre la solidaridad,no tendrían cabida en nuestra Sociedad Instituciones como la Cruz Roja,Unicef y tantas y tantas otras que sí priorizan la solidaridad en base a las necesidades de los “desiguales”.
Los creyentes tenemos un mensaje divino al respecto bastante claro con la parábola del “hijo pródigo”.El padre falla a favor del pródigo (necesitado) y el otro hijo se lo recrimina en base a la desigualdad de trato (exije igualdad).Pero Jesús lo deja claro: ante todo,solidaridad (que también es “magnanimidad”…).
Volviendo a nuestro País,ese es el transfondo del asunto.Se exige “igualdad de trato”(tanto aporto,tanto me llevo),sin tener en cuenta las desigualdades existentes.Y con ello,las Comunidades “pobres” (que menos aportan),continúan siendo cada vez más pobres (menos se llevan).IgualdaZ en estado puro…
Entre los que (cada vez menos,por desgracia) defendemos el modelo de la llamada familia tradicional sabemos mucho de solidaridad.No somos iguales en el reparto de ingresos.Con los hijos somos ante todo solidarios y como sabemos que necesitan más (tienen menos),pues más les damos (a veces TODO).Incluso no les consideramos por igual a todos ellos.Sabemos que algunos necesitan más que otros: ayuda económica,comprensión,paciencia,etc.Solidaridad,en suma.
La insolidaridad y la igualdad extrema han llevado a muchas Sociedades a un totalitarismo igualitario de terribles consecuencias.Regímenes autoritarios al modo de la Unión Soviética,la China de Mao,la tremenda Corea actual,han acabado con toda posibilidad de convivencia en libertad.
Claro que un Gobierno como el nuestro,en el que se entremezclan distintos clanes familiares (convivencias entre homosexuales,lesbianas y demás lindezas),lo normal es que todos se consideren por igual y prioricen la igualdaZ.Y que transmitida a las Autonomías,pues lo dicho: aboca a cada vez una mayor desigualdaZ…












