El reciente “terremoto” armado a cuenta del llamado “pensionazo” no es más que un aviso de la que se avecina con la Sanidad. En noviembre pasado la Comisión Europea alertó al Gobierno español acerca de los dos tremendos déficits que se le planteaban en el horizonte: pensiones y sanidad. Ya vimos cómo se las gastan con el tema de las pensiones.
Respecto a la sanidad, el déficit se cuantifica en un 10% (y en aumento). Y estamos hablando de un tercio de los ingresos totales del Estado, que no es broma. El problema comenzó cuando a principios de los años ochenta se universalizó; algo que fué electoralmente muy rentable (a Felipe Gonzalez le supuso un cheque de quince años de duracion). Pero claro, no se presupuestó adecuadamente, el pasar de un colectivo beneficiario de los trabajadores y familia (un 70% de la poblacion) al 100%.
Además y con el tiempo, la factura se extendió incluso a inmigrantes de paso, que sólo aparecen para ser tratados; desarrollando en nuestro país lo que se ha venido en llamar el “turismo sanitario”: vienen, se tratan y se van. Incluso para servicios tan fuera de lugar como aborto libre o cambio de sexo. Mientras, llevamos (los MAYORES) clamando inutilmente por incorporar prestaciones tan necesarias como las dentales y ópticas, entre otras…
Como, según costumbre, nadie le quiere poner el cascabel al gato, han comenzado por apretar las tuercas a los laboratorios. Y han conseguido una rebaja de 2.500 millones de euros. Que parece que es mucho, pero que en realidad no es tanto. Estamos hablando de un déficit anual cercano a los 10.000 millones. Queda por lo tanto un 75% más de recorte.
¿Dónde se puede apretar más?, se preguntan. Y es entónces cuando comienzan a pensar en el copago, tanto de medicamentos como de visitas médicas. Cuando el PP se lanzó sobre los primeros (“decretazo”), hay que ver la que se armó. ¿Cómo lo llamará ahora el PSOE, siendo como son maestros en el arte de variar la gramática?…
Y para empezar por los más débiles, están pensando en los pensionistas, porque son los que más consumen de unos y otras. Lo venderán como algo “barato,barato”; dos ó tres eurillos de nada por consulta. Aunque ya se sabe, eurillo a eurillo se llegará a copagar hasta un 50% ó más, si es preciso; porque, naturalmente, no se atreverán a subir el “centimo sanitario” sobre los hidrocarburos. No sería “políticamente correcto”…
Tampoco osarán revisar la fiscalidad de las SICAV (Sociedades de Invesrion Mobiliaria) que tributan escandalosamente un 1% frente al 25 ó 30% que cualquier otra sociedad cotiza. ¡Faltaría más!. Y es que hay mucho “cejista” con SICAV propia, tipo Almodovar, Victor Manuel, Ana Belén, Bosé, etc…
Mientras tanto, las listas de espera seguirán alargándose eternamente hasta llegar a su eliminación por consumación (fallecimiento) de los inscritos… Desde el PARTIDO DE LOS MAYORES hemos encontrado la solucion fácil y sencilla para los quirófanos de los hospitales públicos que curiosamente sólo están al 25% de su capacidad. ¡Paradojas del sistema!…
Y una vez que la mayoría de los medicamentos hayan quedado fuera del gasto y los pensionistas bien exprimidos, ¿qué queda?: pues subir impuestos. Este Gobierno es un auténtico especialista en ello. Aunque, por supuesto, que en la campaña electoral no dirán ni pío. Lo tienen guardado para el “día después”.
Al loro…












