Mi nombre es Ramón y en éste, mi primer post, a modo de presentación, pongo sobre el tapete esta cualidad que nos distingue: hemos cumplido las primeras bodas de oro… y vamos a por las segundas: con la pareja de derecho (si Dios quiere…). Comienzo con mi presentacion: soy...
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Las doce campanadas
Un año más, y van muchos, el 31 de enero a las 12 de la noche toca tomar las uvas (otros dátiles, otros rosquillas…); en casa somos muy clásicos (los de segunda y tercera generación dicen que en exceso) y seguimos con las uvas, como está mandado, peladas y pequeñas, que se atragantan menos. Le pregunta es: ¿no deja de ser un poco contrasentido celebrar que nos quede un año menos de vida?… Pero, como el sabio que iba pensando en seguida se encuentra la respuesta: se trata de celebrar que el próximo sea mejor (algunos piensan: “peor imposible”…).Son a los que les ha ido fatal en el que termina y alimentan la esperanza, que ya... -
Mmm… Santa… ¿qué?
Lo de “Santa Claus” tiene también guasa. No hay otro hombre santificado al que se le llame “Santa”. Y todo porque los emigrantes holandeses a N. York, allá por el siglo XVII chapurreaban el inglés, y de su “SINTERKLAAS”(San Nicolás) en neerlandés, empezaron a decir “Santa Claus”. Y hasta ahora. Pero la falsedad que sobre el personaje se ha montado no acaba con lo de su nombre. Resulta que el auténtico San Nicolás (obispo católico nacido en Antioquia en el siglo IV) es verdad que daba golosinas a los niños, pero no sólo en Navidad, sino durante todo el año; y su desprendimiento llegaba también a los mayores, a los que daba todo lo que tenía…... -
La cena de los idiotas
Vamos por partes. En primer lugar, no tiene sentido una Cena Navideña si no lleva una importante carga de familiaridad. No hay que olvidar que lo que fundamentalmente se rememora es la venida de un vástago a la Sagrada Familia. ¡Casi nada! En consecuencia, qué absurdo prescindir de la Familia para su conmemoración; en casa, incluso, tenemos la saludable costumbre de ampliar nuestro círculo familiar con algún invitado que aún sin pertenecer estrictamente al mismo, está muy próximo a él: siempre hay alguien en soledad que agradece muy de veras compartir ése maravilloso momento de amor y solidaridad que es la Cena. Ahora vamos con el menú. Por supuesto que algo de especial tiene que tener;... -
El rastrillo familiar
Mi mujer es una ”rastrillera consumada”. No sólo no se pierde un rastrillo, sino que organiza por estas fechas uno en nuestra Parroquia y, claro, me arrastra la corriente y ahí me tenéis de feria en feria. Realmente son bonitos, divertidos y sobre todo con un fin benéfico, que es lo importante. Hay cosas realmente interesantes de adquirir, baratas y muchas de ellas prácticamente nuevas. Las más solicitadas son los juguetes, hacen las delicias de los peques, como no podía ser de otra forma. Pero hay de todo: ropa, regalos para la casa, de uso personal, cuadros, bisutería…en fin, un auténtico mercado persa. Y leyendo estos días datos de lo que los españoles nos vamos a...





