Me llamo Agustín, como podréis observar en la firma. Por vocación soy periodista y he ejercido la profesión durante cuarenta años en distintas empresas y en los tres medios en que habitualmente se desarrolla la información: prensa, radio y televisión. Actualmente pertenezco a ese enorme grupo de trabajadores encuadrados...
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Navidades en el circo
En nuestra etapa infantil, añadida la juvenil y hasta la de adultos, por la sencilla razón de que no existían, carecimos de consolas con videojuegos, de teléfonos móviles que sirvieran para entretener nuestro ocio con sus múltiples aplicaciones y de otras tantas y tantas cosas de las que hoy en día disfrutan niños y jóvenes. No es necesario que venga nada a la memoria puesto que esos datos memorísticos están grabados en nuestra mente. Ni para bien ni para mal, simplemente que están ahí, almacenados, para ser utilizados en el momento requerido bien como imágenes o como recordatorio de situaciones pretéritas. En estas fechas de vacaciones navideñas son muchos los momentos que afloran el recuerdo: las... -
Al amor del brasero
En los noticiarios de sucesos de la televisión, pomposamente bautizados como telediarios pero que no dejan de ser sucesores de “El Caso”, siempre recordado por el impacto social que en su tiempo significó, escuchamos con cierta y lamentable frecuencia que una o varias personas han fallecido en su domicilio, víctimas de las emanaciones tóxicas emitidas por su brasero o por el incendio ocurrido tras quemarse los faldones de la mesa camilla que lo albergaba. Suele ocurrir entre personas de edad avanzada, limitadas en sus reflejos y necesitadas de recibir el tonificante calor que a sus envejecidos cuerpos les falta. La solución la buscan y encuentran en el brasero que es donde calentamos nuestra infancia y donde... -
¡Castañas calentitas!
Francisco Umbral lo dejó escrito en su libro “Mortal y rosa”: “las castañas asadas me huelen a infancia, que es mi única verdad”. Me sucede algo similar con el olor y el sabor de las castañas asadas: son sensaciones de infancia, de otros tiempos en que tan sólo eso, un cucurucho de castañas asadas era suficiente para, de manera simultánea, dar gusto al paladar y proporcionar calor a unas manos ateridas por el frío invernal. Porque inviernos heladores, gélidos, en Madrid, los de antes; hoy el termómetro se asusta de acercarse a los cero grados y mucho menos de rebajarlos; apenas algún que otro día. Actualmente en muy poco se parecen los días invernales a los...





