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Cabecera Me Viene A La Memoria

VACACIONES CON MÚSICA

Vivimos al año cuatro estaciones y en ninguna nos fijamos tanto como en la estival. Recibimos con gozo a la primavera, esos primeros calores, esa alteración de la sangre y ese color con que se inunda nuestro alrededor. Con algo de tristeza nos enfrentamos al otoño, aunque sabemos reconocer en él un cierto sosiego y nos embelesamos con la variedad de ocres que la naturaleza nos presenta. Al invierno lo consideramos como enemigo, tenemos que defendernos de él y hasta el paisaje se hace arisco. El verano es, por lo general, nuestra estación preferida. Acaso porque en él se desarrolla nuestro periodo vacacional. No es que eso haga suponer vagancia en la humanidad, por lo menos no siempre, sino que las vacaciones son equivalente de novedad, de abandonar la monotonía, de intentar nuevas experiencias, de conocer nuevos paisajes y nuevas gentes. También es verdad que muchas veces no se cumplen las previsiones y todo se reduce a un deseo frustrado.


No soy ningún experto en poesía, pero se me quedó grabado en la memoria un poema aprendido en la edad escolar. Nos habla de ternura y se sitúa en verano. En otra época, quizá, no hubiera sido posible; al menos para la imaginación del autor. Dice así, y espero recordarle sin omitir ni retocar ninguno de sus versos:


 
Verano. Agosto. Declinaba el día


manchando el cielo de vapores rojos,


y volvían pisando los rastrojos


dos niños -ella y él- a la alquería.


Ella callaba; el chiquitín decía:


“Yo era un soldado… y cuanto ven tus ojos


no eran parvas de trigo, eran despojos


de una batalla en la que yo vencía…”


“Pero, ¿y yo?” “¡Calla!… ¡Espera!…Ebrio de gloria


yo volvía, después de la victoria,


y a ti, que eras la reina, te buscaba.”


“No, no… La reina es poca cosa… Yo era


-dice la chiquitina- una enfermera


y tú estabas herido… y te curaba…


 


Fantasía infantil, sin duda, pero entrañable. Los más mayores se plantean el verano de otra manera menos romántica. Playa, chiringuito, cerveza, ración de gambas, aperitivo, y en ocasiones hasta recorridos culturales. Y eso sí, siempre en disposición de conquista, disparando contra todo lo que se mueve y lanzando la caña sin tregua de ningún tipo a cualquier hora del día y de la noche. Por parte de los dos bandos por aquello de la igualdad, cosa que está muy bien. También hay quien se toma las vacaciones con tranquilidad. ‘Lo que me apetece es descansar’. Por mi parte, el descanso es cambiar de ambiente. A otros les da por ponerse a hacer música, como a Vivaldi, aunque en este caso también se ocupó de las otras tres estaciones. La dedicada al verano suena así:


http://www.youtube.com/watch?v=V8K57gH2eLE


Por su parte George Gershwin tampoco se quedó atrás en lo de poner música a los calores y en ‘Porgy and Bess’ la incluyó como canción de cuna. Así suena ‘Summertime’ en la voz de Ella Fitzgerald: 

http://www.youtube.com/watch?v=1j6avX7ebkM 


Creo que fue Carmelo Bernaola el que se inspiró en el verano, ‘Verano azul’, eso sí, para ponerle música. Un tema que todos sabemos tararear aunque no sea más que por la cantidad de veces que Televisión Española ha repetido la serie. Podéis recordarlo en este enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=HH963D3fJKE


Los que prefieran otro tipo de música, con ritmo más machacón, más de terraza, también pueden musicalizar el verano con aquel tema que durante un tiempo no dejaba de sonar. Mungo Jerry era su intérprete y se refería al verano: ‘In the summertime’


http://www.youtube.com/watch?v=KbdyrRlYR2E


Si el sofocante calor veraniego os tiene derretidos, aprovechad el momento para enlazar  vuestras manos con las de… elegid vosotros mismos, y dejaros llevar hasta el ‘Verano del 42’. Si preferís escuchar al autor, Michel Legrand, al piano pinchad aquí:


http://www.youtube.com/watch?v=Ef4m3LuvJOs


¿Os habéis sentido rejuvenecer recordando el argumento? Pues si os gusta más una versión orquestal acercaos a aquel verano en esta otra dirección:


http://www.youtube.com/watch?v=gVgSXQtftSA


Veraniego, al fin y al cabo, es el tema de los Hermanos Rigual al que con tanta frecuencia recurriamos en los guateques de nuestra juventud ya que el calor playero musical era también motivo de otros calores por proximidad.


http://www.youtube.com/watch?v=v-RTbBVts7E


Lo que no podéis hacer nunca es pensar que el verano es eterno. No es más que un espejismo en lo cotidiano de nuestras vidas que, de repente, desaparece. El verano, como los yogures, tiene fecha de caducidad y con ella hemos de regresar a lo de siempre. Mal que nos pese. El Dúo Dinámico lo tuvo en cuenta.


http://www.youtube.com/watch?v=5Be01Gl0_DU


También están las ‘canciones del verano’ que han servido para que muchos grupos musicales se ganaran la vida durante algún tiempo sin aportar nada nuevo a sus repertorios. Pero esas buscadlas vosotros mismos porque son infinidad.



Felices y musicales vacaciones.

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