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Cabecera Me Viene A La Memoria

EL REY

Pocos, mejor dicho nadie, podía imaginar en 1870 cuando se fundó la población, que unos años después, en 1935, Tupelo, en el Condado de Lee del estado de Misisipi, se convertiría en la ciudad famosa que es hoy. Su nombre ha traspasado las barreras del conocimiento geográfico en todo el mundo, porque en Tupelo está la cuna de uno de los artistas más carismáticos de toda la historia de la música ligera: Elvis Presley. Ni siquiera es necesario añadir el apellido, con decir Elvis es suficiente. Todo el mundo, de norte a sur y de oriente a occidente, saben de quien se trata. Más importante aún, conocen su trabajo, saben tararear sus canciones. Para un artista, nada más importante que el reconocimiento del público. Es más, se trata de uno de los pocos casos en que no se conocen, al menos muy significativamente, detractores. Para unos no habrá pasado del acompañamiento musical, para otros habrá sido origen de su enamoramiento, para otros ¿por qué no? de algún triste recuerdo… pero Elvis, sobre todo para nuestra generación y la siguiente, ha sido un referente que hoy se mantiene vivo. Más, mucho más, incluso, que los mismos Beatles a quienes hoy se llega a cuestionar en algunos ambientes. Elvis, como algunos mantienen sobre su propia persona, sigue vivo. Musicalmente, desde luego que lo está. Por edad sería posible porque tal día como hoy -8 de enero- cumpliría 75 años y perfectamente podría ser un lector de Mayormente. Elvis fue el indudable Rey del Rock y entre sus seguidores con decir el Rey también es suficiente. Y más coloquialmente como “Pelvis”, apodo extraído del uso que de la misma hacía en sus actuaciones.


http://www.youtube.com/watch?v=zRu3tw9fYxE


A estas alturas poco, más bien nada, se puede relatar acerca de este artista que revolucionó la música a partir de las décadas 50/60. Él, a la cabeza de un grupo de artistas con las mismas inquietudes, introdujo en nuestro ánimo joven el espíritu del rock and roll con todas los aspectos de que está rodeado. Sobre todo el social de rebeldía ante la sociedad del momento y sus costumbres. Los jóvenes de entonces, casi en su totalidad, nos definimos como roqueros. Lo hicimos en su momento y me atrevería a decir que nos seguimos considerando como tales porque, como dijo nuestro Miguel Ríos, “los viejos roqueros nunca mueren”. ¿A que cuando asistís a algún acto donde suene un rock los pies se os levantan del suelo y hasta sois capaces de saltar a la pista haciendo gala de vuestros conocimientos de danza acrobática? Luego, al recuperarnos del jadeo, salen a relucir todos aquellos momentos de guateques y similares, en que la fortaleza física permitía estar varias horas danzando frenéticamente. Y los concursos de rock en que participamos, y aquella novia que teníamos de la que nos atraía especialmente su facilidad para asimilar a Tepsícore o a Isadora Duncan. Elvis nos animó al movimiento y desarrollar nuestra actividad con ritmo. El ritmo del rock. Animó, igualmente, a quienes en aquel momento (y ahora también) se inclinaban por la interpretación de música ligera, con lo que surgieron infinidad de grupos y solistas practicantes del rock. No de imitadores de Elvis, sino de su música en la que supo agrupar varios estilos como el gospel, los blues, el country y la música negra. También se interesó por las raíces musicales indias consecuencia de su ascendencia cheroqui por parte materna. El principio vocacional por la música, no obstante, no fue el que más tarde adoptó y logró imponer. Se fue desarrollando a lo largo de su carrera ya que en los comienzos su inclinación musical, en lo que a voz se refiere, se dirigían hacia la ópera y los mariachis y a sus admirados Mario Lanza y Dean Martin.


La afición por la música, heredada de su madre, se manifestó muy pronto, como lo demuestra que a los diez años consiguiera que su padre le comprara una guitarra. Su primera grabación fue simplemente un homenaje musical a su madre, una felicitación, pero aquel primer contacto con los estudios de grabación supuso el comienzo de toda una brillante carrera.
Una vez descubierto su talento por parte de los productores discográficos y siempre bajo la protección (comercial sobre todo) del famoso coronel Parker, se sucedieron las grabaciones y los éxitos. Hasta 150 álbumes grabó lo que supuso que el cine también se interesara por él. Al igual que tantos otros cantantes reclamados por el celuloide, Elvis no fue una excepción en cuanto a calidad. Sus películas, hasta 31, no se diferencian de las del resto de cantantes convertidos en actores. Vamos, que son tirando a flojillas, por no decir malas de solemnidad. Ni él mismo se salvaba a pesar de sus intentos por emular a James Dean o Marlon Brando a los que admiraba. Pero daba igual. Al otro lado del Atlántico y dentro de nuestras fronteras nos sentíamos obligados a verlas. Y hasta nos gustaban porque tampoco valorábamos nada más allá de la música que en ellas escuchábamos. De ahí que todas se convirtieran en éxitos de taquilla.


http://www.youtube.com/watch?v=2Ox1Tore9nw&feature=related


Podía ser música frenética o lenta, llena de melodía, porque a los dos estilos nos acostumbramos y los dos dominaba. Con las canciones rápidas se iniciaban los guateques y con las lentas, una vez decidida la elección de pareja, se cerraban. A lo largo de toda la tarde Elvis, más algunas otras intervenciones que ante la suya no pasaban de ser como de compromiso. De relleno. El Rey del guateque era, sin duda, él.


Su reinado musical lo mantuvo prácticamente a lo largo de toda su carrera y quedó de manifiesto durante su presencia obligatoria en el Ejército cuando llegó a suponerse que su popularidad decaería ante la falta de presencia ante el público; más, después de haber conocido en Alemania –donde cumplió con el Servicio Militar– a Priscilla, con la que más tarde contraería matrimonio. Todo lo contrario a lo supuesto por los agoreros. El retorno fue todavía con más fuerza. Se encargó de que así fuera nada menos que Frank Sinatra que le invitó a su programa y con el que cantó “Love me tender”.


http://www.youtube.com/watch?v=HZBUb0ElnNY&feature=related


La cadena de televisión rechazó en principio el contrato ante la cantidad solicitada por el representante del artista, el coronel Parker, que se embolsaba el 30% de los emolumentos del cantante. Hubo ocasiones en que llegó hasta el 50%. Fue Sinatra quien asumió la diferencia entre lo que la cadena –ABC– estaba dispuesta a pagar y lo solicitado, lo que resultó una magnífica inversión ya que el programa batió el record de audiencia superando los 40 millones de espectadores. Elvis percibió 125.000 dólares por una actuación que duró diez minutos. Miles y millones de dólares que le han convertido en uno de los artistas que más dinero han ganado y más han hecho ganar a las empresas discográficas. Apuntemos que sus discos superan los mil millones de ejemplares vendidos. Muchos después de haber fallecido, como sigue ocurriendo en la actualidad.


Sin embargo, el éxito popular no siempre acompaña al particular. El alcohol y las drogas aparecieron en la vida de Elvis hasta causar el deterioro en su persona. Sus últimas actuaciones no dejaban de ser una caricatura del Elvis que fue. Disfrazado de sí mismo, pasado de kilos, sin recordar varias veces la letra de las canciones, con dificultades para cantar y más para moverse… El ídolo de millones de personas se mantenía a duras penas y su decadencia física se apreciaba claramente. La energía que le había caracterizado le abandonó. El Idiana’s Market Square Arena, de Menphis, fue el último escenario al que subió. El 16 de agosto –estaba yo de vacaciones y fue como un palo el recibir la noticia, como supongo que lo sería para tantos admiradores– fue encontrado sin conocimiento en el baño de su casa de Graceland. Fue trasladado urgentemente al  hospital Baptist Memorial y poco después se declaró su defunción. Contaba 42 años de edad. La que fue su mansión es actualmente visitada por miles de personas hasta
llegar a convertirla en la segunda más visitada de los Estados Unidos, tras la Casa Blanca.


Hoy, 8 de enero, se cumplen 75 años de su nacimiento y en Norteamérica se organizan este año infinidad de actos para conmemorarlo. A ellos se ha sumado, entre otros, el Circo del Sol que ha organizado un espectáculo en el que sus canciones servirán como fondo para las actuaciones de los artistas que lo componen. Es una muestra más de la devoción que sus admiradores de entonces y los incorporados a la lista de ellos mantienen por el que consideraron su Rey y al que nunca le desbancaron de su trono en el firmamento de los artistas.


http://www.youtube.com/watch?v=yLfTjTLnVIo

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