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Cabecera Me Viene A La Memoria

PLÁCIDO DOMINGO Y OLÉ

El título me lo ha sugerido el Francisco Alegre a quien Lola Flores, en una de sus coplas, aclamó con un ‘olé’. Un olé para Plácido Domingo que en ningún momento ha dudado para hacer suyos algunos de los grandes títulos que parecían exclusivos de Imperio Argentina, Juan Valderrama,  Lola Flores, Juanita Reina… Títulos de coplas. La copla, ¡ah, la copla!, qué reconocida en unos momentos y qué rechazada en otros por pertenecer, básicamente, a un determinado momento de nuestra reciente historia. Así son las cosas, las modas, el falso progresismo y sobre todo la idiotez de muchos. Los que aplauden únicamente a los que están en la lista de quienes les dirigen el pensamiento. Más bien el ‘no pensamiento’ teniendo en cuenta su condición borreguil. En fin, no van por ahí las cosas en este post.


Van por el disco que acaba de lanzar al mercado Plácido Domingo, reciente calificado como el mejor tenor de la historia. Con semejante reconocimiento no le han dolido prendas para vestir su voz con bata de volantes y sombrero de ala ancha para cantar con “Pasión española” (es el título de esta producción) ‘Ojos verdes’, ‘La bien pagá’, ‘Suspiros de España’, ‘La falsa monea’, ‘La cruz de mayo’…hasta trece títulos del repertorio de la copla. De la canción popular española. Porque es del pueblo de donde surgió; en donde Quintero, León, Quiroga, Ochaita, Valerio, Solano y otros poetas y músicos se inspiraron para crear esas ‘minióperas’ como Plácido Domingo las ha calificado por ‘la pasión que encierran en sus tres o cuatro minutos de duración’ donde se plantea un argumento con su exposición, su nudo y su desenlace. Quizá el público se fije más en los intérpretes y desconozca a los autores, pero las canciones ahí están y por todos son reconocidas. Lo escribió Manuel Machado: ‘Hasta que el pueblo las canta,/ las coplas, coplas no son,/ y cuando las canta el pueblo/ ya nadie sabe su autor’.


A estas alturas de su carrera Plácido Domingo no precisa de ningún tipo de promoción y lo que ha hecho ahora con la copla ya lo ha experimentado anteriormente con los tangos, las rancheras o los boleros. Porque se trata del reconocimiento de unos estilos musicales que, en esta ocasión, se ha centrado en la copla según un proyecto concebido hace varios años y ahora plasmado. ‘Se trata – dice el tenor- de rendir un homenaje a la copla y acercar este género musical a una generación que prácticamente no ha conocido a los grandes cantantes que la interpretaron’.


Son letras inspiradas, auténticas historias de amor, de fracaso de pasión, condensadas en pocas líneas y musicadas, siempre con inspiración melódica, a lo largo de tres minutos o poco más. ¡Cuántas cosas se pueden decir en tan poco tiempo!


Fue la copla el estilo musical de los años cuarenta, cincuenta, sesenta… Con ella crecimos los ahora agrupados en Mayormente. Escuchándolas en la radio y a través de las ventanas abiertas de cada casa; porque entonces se cantaba en voz alta. Y se han quedado grabadas en nuestra memoria aunque una Rocío Jurado, una Isabel Pantoja, una María Vidal, un Manolo Escobar o un Carlos Cano, entre otras y otros las hicieron revivir posteriormente hasta llegar al momento actual. También llegaron al otro lado del Atlántico donde tanto las canciones como sus intérpretes gozan de similar popularidad a la que gozaban en España. También allí, hermanos nuestros al fin y al cabo, supieron reconocer todo el arte y la pasión que encierra la copla.


Perteneció a un momento, sí, pero nada tuvo que ver con la situación política ni las ideologías ya que en un lado y en otro de la contienda civil se cantaban coplas que interpretaban artistas de uno u otro pensamiento. Muchas veces las mismas. Sin embargo no nació entonces, aunque, es cierto, se confirmó entonces como estilo. La copla tiene sus orígenes, nada menos que en la antigua Roma. El cónsul Metelo envió a Roma, en el siglo I, un grupo de bailarinas y cantantes conocidas como ‘Puellae gaditanae’ (Muchachas de Cádiz), entre las que Telethusa era la más famosa y cuya disposición artística fue destacada por el poeta Marcial en el 40 d.C: ‘Experta en adoptar posturas lascivas al son de las castañuelas béticas y danzar según los ritmos de Gades (Cádiz)…’ Es lo que los autores del momento denominaron como ‘Cantica gaditanae’. Allí nació la copla que el paso del tiempo se encargó de que evolucionara hasta hacerse tonadilla en el siglo XVIII, siempre aceptada por el pueblo, recuperada más tarde –en los comienzos del XX- por las cupletistas de entonces, especialmente por La Goya, hasta que en los años 40 Concha Piquer la afirmó como género. Desde entonces, desde la sensibilidad y desde el desdén, la copla ocupa un lugar en la música popular española y Plácido Domingo, todo un experto musical, lo ha querido confirmar por lo que la copla, los aficionados a ella, sus autores y sus intérpretes siempre le estaremos agradecidos. Gracias, maestro.

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