;
Cabecera Me Viene A La Memoria

HA SALIDO YA

Hace unos años se contaba un chascarrillo acerca de un aldeano que, recién llegado a Madrid, decidió coger el metro para dirigirse a la parada de Sol considerada como punto de partida hacia todas las direcciones. Una vez en ella decidió salir a la superficie, lo que le llevó a deambular por pasillos y andenes en busca de la salida; algo que le llevó un tiempo más que considerable. Una vez vencidas todas las dificultades consiguió, por fin, ver la calle en la que se encontraba un vendedor de periódicos voceando su mercancía: ‘YA ha salido, ha salido YA’, lo que hizo que el desconcertado pueblerino, sintiéndose aludido, se dirigiera enojado al vendedor de prensa: ‘Y a usted ¿qué le importa si he salido ya o no?


El chiste no sería hoy comprendido ya que las nuevas generaciones no han conocido aquél periódico diario, el YA, y por lo tanto no pueden encontrar la poca o mucha gracia que pueda tener. Pero el YA fue uno de los diarios más populares, de mayor tirada y venta, así como de influencia en la sociedad. Su origen se remonta a un 14 de enero de 1935, en plena Segunda República, debido a la iniciativa de la Editorial Católica.


Su línea era de carácter conservador por lo que, con el nacimiento de la democracia (muy válida para que puedan levantar la voz los de un lado y hacérsela bajar y hasta callar a los del otro), el YA entró en un proceso de crisis de compradores y por tanto económica, que le llevó a su desaparición y subasta de los archivos, en 1996, tras varios intentos de mantenimiento por parte de sus sucesivos propietarios y directores. Fueron 63 años de existencia.


Al margen de la información general, el YA, digámoslo a título de curiosidad, era el periódico de mayor demanda por quienes precisaban información acerca de vivienda o trabajo, dos de las secciones más voluminosas del contenido en los anuncios por palabras. Si alguien buscaba trabajo o piso, lo primero que hacía al iniciarse el día era acudir a comprar el YA para tener ocasión de ser el primero en solicitar el puesto de trabajo ofertado o interesarse por la vivienda anunciada.


Todo esto puede que sea anecdótico y no pase de ser un hecho más de la época que el tiempo y las circunstancias se encargaron de que desapareciera, como tantas otras cosas. Por lo tanto no pasa de ser un recuerdo para este blog, justificando su título de ‘Me viene a la memoria’.


Pero recurro a él, además, porque el YA, el diario YA, como el aldenano de la historieta ha vuelto a salir. De nuevo está, para contribuir a la información, en versión digital. Ahora es un periódico en Internet, como lo serán todos con el tiempo y a no tardar demasiado. El pasado día 1 se presentó, a modo de prueba, aunque la aparición oficial será tras el verano. Bienvenido sea, como cualquier otro medio que contribuya a incrementar la posibilidad de contrastar opinión e información. No tengo sobre esta, más o menos reaparición, otras noticias que lo que puede leerse colgado en la red y la entrevista que escuché hace unos días. formulada a su director, en una emisora de radio. 


Me gustó por una sencilla razón, porque no contestó con los rodeos al uso, con vaciedades ni criterios adaptados a la situación actual, que consisten en el cambio continuo de pensamiento y acción. No; lo hizo manifestando la idea de quienes ahora están a su cargo editorial, sin disimular ni ocultar el concepto católico que les impulsa a desarrollar el proyecto. Lo mismo opinaria si las ideas fueran contrarias ya que lo importante es no andar con anbigüedades, y no digamos si se preconiza un comportamiento y se actúa de manera distinta, algo tan de moda. Cada uno que piense como quiera, está en su derecho, pero siempre que deje opinar y pensar a los demás, aunque no se coincida. Es el principio de la democracia, aunque los que más hablan de ella son, precisamente, los que niegan el pan y la sal a quienes no piensan como ellos. Y los que no piensan como ellos, en una gran mayoría, hablan en voz baja por temor a acciones represivas, se sienten intimidados y disimulan sus creencias. ¿Participamos todos o sólo los de un lado tienen derecho a opinar? Porque para el viaje de que únicamente prevalezca un pensamiento y se imponga por el ordeno y mando, no hacían falta alforjas. Unos a mandar y otros a obedecer. Sin el más mínimo respeto. Pues que bien.


El éxito de este nuevo YA está en la calidad informativa que sea capaz de ofrecer y en la valentía e independencia de quienes compongan su redacción, denunciando todo aquello que afecte y perjudique la moral y la convivencia social. Tienen trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>